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El arzobispo de Glasgow pone el referéndum de independencia en Escocia como ejemplo para la reconciliación matrimonial

El arzobispo de Glasgow, monseñor Philip Tartaglia, ha usado el referéndum de independencia en Escocia como ejemplo para hablar de la reconciliación matrimonial y afirmar que la Iglesia debe tener "compasión ante el dolor y la laceración de los corazones humanos causados por la separación, la traición y el divorcio".
Tartaglia ha pronunciado la homilía de la oración que ha abierto la quinta reunión entre los 253 participantes, entre ellos 191 obispos, 13 matrimonios y decenas de laicos reunidos en el Vaticano hasta el próximo 19 octubre para hablar sobre la familia.
Según informa la Santa Sede, el arzobispo Glasgow ha afirmado que "la primera causa" de ruptura en una familia es que "el amor se transforma muy velozmente en odio". Por ello, ha explicado que la Iglesia tiene que encontrar la manera de "mantener el santo propósito de Dios del matrimonio en la familia, también en aquellos en los que parece imposible de alcanzar".
Para hablar del perdón y la reconciliación, Monseñor Tartaglia ha usado el ejemplo del referéndum de Independencia en Escocia. "La mayor parte no eligió la independencia y votó por permanecer en el Reino Unido. El debate pre-referéndum fue absorbente, apasionado y partidista. Votó el 85% del electorado. El referéndum dividió ciudades, pueblos, barrios, familias, amigos e incluso matrimonios. Hubo reuniones, mítines y carteles que promovían el Sí o el No por todas partes. ¿Podíamos estar de nuevo juntos después de esto?, ¿podía haber unidad de nuevo en el país?, ¿las comunidades, familias y amigos podían conciliar sus diferencias?", ha reflexionado en la homilía.
Así, ha explicado que publicó una fotografía con la imagen de dos casas en Escocia, una mostraba un signo de Sí a la independencia y la otra de No. "Lo más reseñable es que en medio de las dos residencias, había una tercera señal, en la que se leía: Amamos a nuestro prójimo. Era una imagen encantadora, que quitó la tensión de la situación con humor típico escocés", ha reseñado.
Durante su homilía, ha citado a San Pablo para decir que "el amor es paciente y servicial y nunca grosero ni egoísta". Además, ha explicado que "el amor siempre tiene que llegar a la realidad, a los aspectos prácticos, a las circunstancias a veces desordenadas de la vida real, la familia, la amistad, el trabajo y la política".
Por ello, ha explicado que "cuando el perdón no es indiferencia sino genuina y fatigosa reconciliación" esto genera "una nueva confianza, nueva esperanza, nuevo coraje y nueva fidelidad". Para el arzobispo de Glasgow, el perdón abre "una nueva página en la historia del amor entre marido y mujer y hacia sus hijos".