Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

El Gobierno catalán asume la "obligación moral" de proteger a colectivos perseguidos con un plan específico

Responde a la "deuda histórica de Catalunya" por el exilio fruto de la Guerra Civil
El Gobierno catalán ha aprobado este martes el primer Plan de Protección Internacional en Cataluña para atender a la "obligación moral" de proteger a los colectivos de personas perseguidas, como solicitantes de asilo, personas torturadas y menores no acompañados.
Lo ha anunciado en la rueda de prensa posterior al Consejo Ejecutivo la consejera de Bienestar Social y Familia de la Generalitat, Neus Munté, que ha concretado que el plan establece los principios para proteger a las personas "con temores fundados a ser perseguidas en sus países de origen o de residencia habitual" por motivos de raza, religión, nacionalidad, opiniones políticas, pertenencia a un grupo social, género y orientación sexual.
Concretamente, el plan identifica nueve colectivos: solicitantes de asilo, menores no acompañados perseguidos, víctimas de tráfico de personas, miembros de desplazamientos masivos, personas torturadas, defensores de los derechos humanos, escritores perseguidos, desplazados por reasentamientos y apátridas.
Además, incluye el impulso de propuestas de mejora del régimen jurídico de estos colectivos, actuaciones de formación e información, la acogida y la participación coordinada en reasentamientos en casos de afluencia masiva de personas desplazadas.
Las medidas se dirigen a las personas perseguidas, pero también al conjunto de la sociedad catalana, con el objetivo de "concienciarla sobre la necesidad de incidir política y socialmente ante los conflictos internacionales que provocan las distintas formas de persecución", ha dicho Munté.
Así, ha afirmado que la iniciativa responde a la "deuda histórica de Cataluña con la comunidad internacional por los miles de catalanes que sufrieron el exilio tras la Guerra Civil".
"Se trata de una obligación de apertura democrática que pasa por captar los problemas sociales y las crisis humanitarias que hay en el mundo" para darles respuesta, ha añadido, y ha recordado que la protección internacional engloba el derecho de asilo, el refugio, la protección subsidiaria, el reasentamientos y la protección temporal.
AYUDA EN CONFLICTOS
La Generalitat colaboró en 1985 en la acogida de refugiados de Bosnia durante la Guerra de los Balcanes y en 1999 en la ayuda a refugiados kosovares; al tiempo que ha ofrecido apoyo financiero a las organizaciones más activas del sector y ha colaborado con el Alto Comisionado de las Naciones Unidad para los Refugiados (Acnur).
El plan aprobado este martes se inspira en un documento de bases previo fruto de un grupo de trabajo de la Mesa de Ciudadanía e Inmigración, órgano colegiado de la Generalitat que canaliza la participación de la sociedad en las políticas públicas de gestión de las migraciones.