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Greenpeace 'fotografía' la firma del vuelo de 250.000 abejas para reclamar todos los plaguicidas que las amenazan

La organización Greenpeace ha capturado con un software el movimiento del vuelo de 250.000 abejas y lo ha convertido en firmas, con las que estos polinizadores piden la prohibición de todos los plaguicidas que son una amenaza para su supervivencia.
De este modo, la ONG contará con el 'apoyo' de la firma de 250.000 abejas para reclamar a la Unión Europea que mantenga y refuerce las prohibiciones actuales y a España a establecer una hoja de ruta para prohibir otros plaguicidas peligrosos y que están autorizados, para apoyar "decididamente" la agricultura ecológica y aumente los 7,6 millones de hectáreas la superficie de agricultura ecológica en 2020.
La ONG recuerda que en España están autorizados más de 300 productos peligrosos para las abejas y que el 70 por ciento de los principales cultivos depende de su polinización.
El proyecto 'Su futuro también es el nuestro' es la iniciativa con la que ha "trackeado" las firmas de la abejas mediante un software específico. "Personas y abejas estamos juntos en esto. Es una lucha común", ha explicado el responsable de la campaña de agricultura de Greenpeace España, Luis Ferreirim.
Además, ha dicho que tras capturar el vuelo y transformarlo en 250.000 firmas, estas son "auténticas obras de arte" e invita a sumarse a las abejas y firmar la petición en Internet: https://salvalasabejas.greenpeace.es/.
Así, ha añadido que cada que alguien firme la petición su firma se asociará a una de las 250.000 abejas y el usuario podrá tener una imagen de ambas firmas para descargarse y compartir en sus redes sociales.
LOS TRAZOS DE LA CAMPAÑA
Las abejas cuando vuelan dejan un trazo invisible en el aire, como si fuese una firma, así que esta campaña propuso materializar ese movimiento y dibujarlo. Para lograrlo se desarrolló un software que trackeara los movimientos de estos insectos ante las colmenas a tiempo real y convirtiera su vuelo en metáfora de sus firmas. Las rutas de las abejas han resultado ser elegantes líneas vectorizadas, pequeñas obras de arte.
Además, a través de un brazo robot, que en tiempo real pintaba con tinta y pincel las firmas se han plasmado 100 de ellas en láminas, que más adelante formarán parte de una exposición.
Ferreirim ha recordado que 2016 es un "año clave" para las abejas porque en 2013, después de "casi 20 años de denuncias", se dio un paso de gigante y se prohibieron en la UE cuatro plaguicidas demostradamente peligrosos para ellas. Sin embargo, estas prohibiciones son parciales y no se aplican a todos los usos. A finales de 2015 tendría que haberse revisado la nueva información científica y decidir qué hacer con las prohibiciones.
Por eso, insiste en que puesto que la decisión se tomará en enero de 2017, este año es "fundamental" para trasladar al nuevo Gobierno la "presión" de cientos de miles de personas que quieren proteger a abejas y otros polinizadores.