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Guardia Civil decomisa 178 kilos de pescado procedente de capturas furtivas en Murcia

Las piezas decomisadas han sido destruidas al tratarse de productos no aptos para su consumo.
La Guardia Civil de la Región de Murcia, en colaboración con la Dirección General de Ganadería y Pesca de la Región de Murcia, ha desarrollado la 'operación ANCHOA' dirigida a la prevención de la comercialización de pescado capturado de forma ilegal, y que ha supuesto la localización, en un establecimiento comercial del municipio de Los Alcázares, de 178 kilogramos de distintas especies marinas carentes de la documentación sanitaria obligatoria para su venta y en algún caso, además, con anomalías en cuanto a las tallas mínimas exigidas.
Las actuaciones se han llevado a cabo por especialistas del Seprona de la Guardia Civil e inspectores del Servicio de Pesca de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia, que han realizado diversas inspecciones en establecimientos comerciales dedicados a la venta de productos pesqueros, con la finalidad de detectar la tenencia de pescado adquirido por cauces ilegales, según han informado fuentes del Instituto Armado en un comunicado de prensa.
Estas inspecciones han dado su fruto con la identificación de un establecimiento comercial en Los Alcázares, donde han sido localizadas y decomisadas hasta siete especies distintas de pescado, al no haber sido acreditada su legal procedencia y presumirse su presunta adquisición a través de la compra directa a pescadores ocasionales o furtivos.
Se tratan de langostinos del Mar Menor (panaeus kerathurus), doradas (sparus aurata), sargos (diplodus sargus sargus), salmonetes (mullus surmuletus), atún rojo (thunnus thynnus), pulpos (Octopus vulgaris) y alachas (sardinella aurita).
La captura de algunas de estas especies está sujeta a periodos de veda y tallas mínimas reglamentarias, y su captura prohibida con determinadas artes de pesca. Su venta al público sin los debidos controles sanitarios puede suponer un riesgo para la salud, dado que se elude la supervisión que en este sentido debe realizarse cuando los productos siguen los canales legalmente establecidos.
Así las cosas, la operación se ha saldado con el decomiso de 178 kilogramos de peces de distintas especies y la tramitación de cuatro denuncias por infracciones administrativas a diferentes leyes. Las piezas decomisadas han sido destruidas al tratarse de productos no aptos para su consumo.