Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

El Hospital de Ciudad Real desarrolla una técnica para la eliminación de quistes benignos por vía vaginal

El servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital General Universitario de Ciudad Real ha desarrollado una técnica que permite el vaciamiento de los quistes benignos por vía vaginal. Estos quistes benignos, también denominados funcionales, obligan a los profesionales sanitarios a seguir un control de la mujer, que puede ser semestral o anual, ante la posibilidad de que el quiste se convierta en maligno en un momento dado.
Hasta ahora, para evitar este proceso, la única alternativa era que la paciente pasara por quirófano, donde se la retiraba ese quiste, ha informado el Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM) en nota de prensa.
Con la nueva práctica de eliminación de quistes benignos por vía vaginal, la paciente no necesita ingreso y se la somete a una técnica de cirugía ambulatoria, con lo que en un breve espacio de tiempo puede regresar a su hogar.
La técnica consiste en que, mediante las imágenes que se obtienen a través de una ecografía vaginal, se coloca en esta parte del cuerpo femenino un soporte, que permite la introducción de una aguja larga y fina.
A través de la aguja y siguiendo las imágenes que se capturan a través de la ecografía, se va observando la trayectoria correcta que debe seguir su inserción hasta el quiste, para evitar la ruptura de cualquier vaso sanguíneo.
Cuando la aguja llega al quiste se realiza un vaciado del mismo, eliminando todo el líquido con las células que contenga.
A través de las imágenes que transmite la ecografía se ve cómo el quiste se colapsa, se pega a las paredes una con otra y termina desapareciendo.
Es una técnica que no lleva más de veinte minutos, indolora, que no requiere ingreso hospitalario y mediante la cual se solucionan el noventa por ciento de los quistes de ovario, consiguiendo evitar a la mujer una cirugía o el seguimiento médico durante años.
Los ginecólogos Vanesa Aguilar, Antonio Sánchez Muñoz y Dolores López-Cánovas, son los responsables de la realización de esta técnica, bajo la supervisión del jefe del servicio de Ginecología y Obstetricia, Javier Haya, convirtiendo al Hospital General Universitario de Ciudad Real en pionero en Castilla-La Mancha en este tipo de técnica.