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José Luis, "el gordo", un vecino solitario que veía pasar las horas en el parque

José Luis mostró una pistola y los vecinos llamaron a la policía. Cuando los agentes llegaron se produjo un tiroteo y finalmente lograron abatirlo. Hoy se sabe algo más de este madrileño de más de 200 kilos de peso, solitario, rutinario y con antecedentes policiales, que ahora lucha por la vida en el hospital.
Hoy "el gordo" está boca de todos en el barrio de Hortaleza, según publica La Razón. Sus vecinos lo conocían de sobra. Había hecho suyo el banco del parque en el que pasaba los días comiendo pipas y barras de pan que compraba en el «chino» y sin hablar con nadie. Se limitaba a piropear a las chicas, a veces con salida de tonos, y espantar a quien pretendía sentarse junto a él.
José Luis vive en un piso subterráneo con su pareja, Alejandra. Para ella los vecinos si tienen palabras más agradables. Es "afable, muy simpática" y trabajadora. Sin embargo, "tuvieron varios problemas con los vecinos que viven cerca de ellos por los olores insoportables", relata el diario.
"Ten en cuenta que con lo que pesa, esa persona no puede hacer prácticamente nada. Iba siempre sucio, y cuando la gente del supermercado viene cada mes a traer las compras tienen que entrar tapándose la cara", narra un vecino, que también recuerda peleas y gritos.
La mayoría de los que le conocen, de vista, se extrañan de lo ocurrido porque, según dicen, es una persona tranquila. Las armas con la que asusto a sus vecinos resultaron ser de fogueo. "Apenas era capaz de caminar unos pasos, tenía que pararse cada diez metros para recuperar el resuello".
Sin embargo, tras el incidente, algunos vecinos se preguntan si el hombre de apariencia tranquila siempre escondió armas y cuchillos en su riñonera negra.
De momento, el pronóstico es reservado aunque las balas no le dieron en órganos vitales por "cualquier daño recibido por una persona en su estado es grave", según los médicos.
EBP