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MSF amplía sus operaciones en República Centroafricana por el aumento de la violencia contra los civiles

La organización no gubernamental Médicos Sin Fronteras (MSF) ha ampliado sus actividades en la República Centroafricana ante el aumento de la violencia contra la población civil por parte de los milicianos 'antibalaka' y de los del grupo rebelde Séléka.
En un comunicado, MSF ha explicado que ha incrementado sus operaciones en la capital centroafricana, Bangui, donde está ofreciendo servicios médicos gratuitos en tres campos de desplazados; en el suroeste del país, en el hospital de Berberati; en el noroeste, en Bouar y Bozoum. Además, sus equipos de emergencia han llegado a las poblaciones de Bossemptélé, Baoro y Bocaranga y ha iniciado actividades en el lado congoleño de la frontera con la República Democrática del Congo (RDC).
El coordinador general de MSF en la República Centroafricana, Sylvain Groulx, ha advertido de que están observando que los civiles están siendo víctimas de "una violencia extrema". "El número de casos que recibimos cada día es elevado. Nuestros equipos son testigos del uso de una violencia extrema: los heridos por bala, las mutilaciones por arma blanca o los linchamientos son ahora realidades cotidianas en Bangui", ha afirmado.
MSF ha asegurado que el "pánico" que sufre la población centroafricana ha provocado que haya "miles de personas" que huyen de Bangui o se instalan en campos de desplazados, donde las condiciones de vida son "extremadamente difíciles". "La ayuda humanitaria continúa siendo claramente insuficiente ante la enormidad de las necesidad existentes", ha explicado MSF, que lleva trabajando en la República Centroafricana desde 1997.
En Bangui, la ONG ha aumentado sus actividades en el campo de desplazados de M'Poko, situado en el aeropuerto y en el que se hacinan unas 100.000 personas. En este emplazamiento, MSF ha puesto en marcha una clínica con 60 camas.
En los campos del monasterio de Boy-Rabe, donde hay unas 28.000 personas, y en el de Don Bosco, en el que se encuentran unas 30.000, MSF cubre las necesidades médicas de la población y traslada a los heridos y enfermos más graves en la capital. También en la capital, el personal de esta ONG está apoyando a varios centros sanitarios.
En cifras totales, MSF presta cada semana atención sanitaria a unas 12.000 personas en Bangui y atiende unos 300 partos. Además, debido a la lentitud de la llegada de la ayuda humanitaria, varios equipos de MSF han construido letrinas y han distribuido agua y material de primera necesidad en los campos de desplazados del aeropuerto, en Don Bosco, en una escuela coránica del barrio PK5 y en la parroquia del Santo Salvador.
La ONG ha subrayado que se siguen registrando en todo el país los combates y los actos de represalia entre elementos del grupo rebelde Séléka y de las milicias 'antibalaka'. Según Naciones Unidas, el país tiene en la actualidad unos 900.000 desplazados, lo que representa un 20 por ciento de la población.
En el marco de su aumento de actividades en todo el país por la violencia, MSF ha desplegado varios equipos de emergencia en las localidades de Bossemptélé, Baoro y Bocaranga, uno de los puntos más afectados por los ataques.
"Bocaranga es un pueblo fantasma, vacío, saqueado, destruido", ha afirmado Groulx. "La población nos traslada testimonios de violencia brutal y de mucha población desplazada. Están aterrorizados", ha explicado el coordinador general de MSF en RCA, que ha reconocido que la "inseguridad" provoca un "retraso considerable" en el despliegue de los equipos de emergencia de su ONG.
MSF, que tiene siete proyectos regulares en el país y ocho proyectos de emergencia, cuenta con unos 200 trabajadores internacionales y 1.800 locales desplegados en labores sanitarias en la República Centroafricana.