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El Mar Menor pierde su pradera de posidonia

El color verde intenso que presentaba el Mar Menor este verano alertó a los expertos. La contaminación del agua por los vertidos lo había llenado de fitoplacton. Y ese tipo de alga agota el oxigeno, pero además disminuye ostensiblemente la luz que llega al fondo del mar. Por eso, el 85 por ciento de la vegetación del fondo ha desaparecido. Los expertos de Instituto Español de Oceanografía han confirmado con unas grabaciones del fondo marino, que la zona se ha convertido en un desierto fangoso. La solución para este desastre será a largo plazo. Lo fundamental es evitar que se sigan prioduciendo vertidos. Y después confiar en que a partir de las praderas supervivientes se produzca una reconolización natural. Pero nadie se atreve a pronosticar en este momento cuándo volveremos a ver el Mar Menor transparente... ni si será siquiera posible.