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Muere la doctora que sobrevivió a un cáncer de mama en la Antártida

Eric Cahill dijo a los medios de comunicación que Nielsen murió ayer, rodeada por su familia en Massachusetts. EFE/Archivotelecinco.es
Jerri Nielsen, una médico que captó la atención de los medios al tratarse a sí misma con quimioterapia un cáncer de mama en una remota estación de investigación en la Antártida, murió a los 57 años de edad, informó hoy su hermano.
Eric Cahill dijo a los medios de comunicación que Nielsen murió ayer, rodeada por su familia en Massachusetts.
En el invierno (hemisferio sur) de 1999, Nielsen, la única médico destacada en la Estación Amundsen Scott de la Antártida, encontró un bulto en su pecho. Después de consultas con médicos en Estados Unidos por mensajes electrónicos y videoconferencia, Nielsen se practicó una biopsia.
Tras diagnosticarse a ella misma un cáncer de mama, y ante la imposibilidad de acceder a la estación durante el invierno, la Fuerza Aérea de Estados Unidos lanzó con paracaídas equipos y medicamentos que permitieron a Nielsen iniciar su quimioterapia.
Meses después, en octubre fue posible evacuar a Nielsen, junto con otro miembro del equipo en la base polar, para su traslado a Estados Unidos y el tratamiento médico.
Su tumor fue en remisión, pero el cáncer reapareció en 2005 y se extendió al hígado y huesos de Nielsen. En octubre pasado, Nielsen informó que su cáncer había evolucionado al cerebro.
Durante una entrevista con Efe en abril de 2003 en Madrid, Nielsen relató que, después de que detectó el tumor "sabía que nadie" le podía ayudar. "Estábamos incomunicados como en una estación espacial y no había modo de salir de allí en meses", agregó.
"Puede ser que las extremas condiciones provocaran la aparición de mi cáncer, pero también puede ser que esto me salvara", precisó Nielsen, quien pidió ayuda al soldador de la estación para llevar a cabo las dos biopsias que probaron a los médicos estadounidenses que el cáncer empeoraba.
Nielsen explicó que en la Antártida las heridas apenas cicatrizan durante los meses de luz y que debían "pegarlas con el pegamento que se usa con la porcelana, directamente sobre la piel, y mantenerlas así un mes".
"Del hielo aprendí que nos necesitamos los unos a los otros y que somos capaces de hacer cualquier cosa ante situaciones límite", concluyó Nielsen tras describir la Antártida como el sitio que cambió su vida y donde aprendió lo que significaba la amistad.