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Las Mutuas destinaron en 2013 más de 21 millones para prestaciones de padres con hijos con enfermedades graves

Las Mutuas de Accidentes de Trabajo destinaron 21,2 millones de euros a lo largo de 2013 en prestaciones a padres con hijos enfermos de cáncer y otras enfermedades graves, lo que ha supuesto un incremento del 44% respecto a 2012 (14,7 millones de euros).
En total se atendió a 1.087 de padres y madres en 2013 y la duración media de los cuidados en 2013 ha sido de 330,41 días; desde el nacimiento de la prestación, un total 2.200 padres y madres han contado con este apoyo prestado por las Mutuas, cuyo desembolso total por este concepto ha sido de 38,74 millones de euros.
La finalidad de esta prestación de la Seguridad Social, en cuya gestión colaboran las Mutuas, es compensar la pérdida de ingresos que sufren los padres como consecuencia de tener que reducir su jornada laboral para cuidar de un menor afectado por cáncer o por alguna de las 108 enfermedades graves establecidas legalmente, que requiera un ingreso hospitalario de larga duración.
De hecho, la prestación puede percibirse tanto durante el tiempo de hospitalización como durante el tratamiento continuado de la enfermedad y se extingue, entre otras causas, cuando cesa la necesidad o cuando el enfermo cumple 18 años.
Para ello, la Ley General de la Seguridad Social y el Estatuto de los Trabajadores establecen los principios por los que se reconoce esta prestación, de la que pueden beneficiarse los trabajadores afiliados y en alta que reduzcan su jornada de trabajo en, al menos, el 50%.
La reducción de la jornada laboral ha de estar motivada por la necesidad de un cuidado directo, continuo y permanente por parte de los padres de un menor en estas graves circunstancias. En el caso de que ambos progenitores trabajen y tengan derecho a la prestación, solamente podrá reconocerse a uno de ellos.
La prestación económica asciende al cien por cien de la base reguladora establecida para la prestación por Incapacidad Temporal por Contingencias Profesionales.
No obstante lo anterior, en el caso de los trabajadores autónomos, si el trabajador no tiene la cobertura de los riesgos profesionales, el importe de la prestación también es el 100% de la base reguladora derivada de contingencias comunes.
Para AMAT, "la colaboración en la gestión de esta prestación de la Seguridad Social es un hecho más que pone de manifiesto el importante papel que las Mutuas desempeñan y que, en este caso concreto, permiten confirmar, nuevamente, que son el modelo de éxito a seguir en la colaboración público-privada en España y el mejor sistema de protección social.
No en vano, las Mutuas, que son asociaciones privadas empresarios, cuyos beneficiarios son los trabajadores, han aportado 625 millones de euros a los Fondos de la Seguridad Social antes de acabar julio con cargo a los resultados de 2013, concretamente 346 millones de euros al Fondo de Prevención y Rehabilitación y 279 millones al Fondo de Reserva de la Seguridad Social".
Estas entidades carecen de ánimo de lucro, actúan mancomunadamente, y son de carácter voluntario, puesto que el empresario puede optar entre formalizar la cobertura de los accidentes de trabajo con las Entidades Gestoras de la Seguridad Social o asociarse a una Mutua.
En este sentido, actualmente el 98% de los empresarios existentes deposita su confianza en la gestión de las Mutuas, que asimismo cubren las contingencias del 96% del total de trabajadores existentes.