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La Ofrenda de Flores a la Virgen del Pilar de Zaragoza transcurre "más fluida" que el año anterior

La Ofrenda de Flores a la Virgen del Pilar, que se espera que sea la "más numerosa" de la historia, está transcurriendo con media hora de retraso, entre los grupos que tenían un horario programado, es decir, está siendo "ligeramente más fluida" que el año anterior.
Así lo ha indicado el alcalde de Zaragoza, Juan Alberto Belloch, este domingo en una rueda de prensa, acompañado por el consejero de Cultura, Jerónimo Blasco.
De esta forma, Belloch ha apuntado que la Ofrenda de Flores, acto central de las Fiestas del Pilar de Zaragoza, está siendo "más fluida" que la del año anterior. Ha recordado que en esta ocasión participan 531 grupos, 35 más que en 2013. El Ayuntamiento confía en que este año se superen los 330.000 oferentes de la edición anterior.
"Esta Ofrenda se presupone que va a ser la más larga y más numerosa. Hasta este momento el flujo es normal, algo superior al del año pasado, más fluido", ha explicado Belloch.
En este contexto, ha subrayado que la Ofrenda de Flores es "un éxito evidente". "Creo que no hay ningún otro acto en el que haya más participantes que espectadores, vamos a sobrepasar los 330.000 oferentes del año pasado, cuando la media de espectadores era de 150.000".
El alcalde de Zaragoza también ha indicado que "teóricamente no va a llover, las temperaturas son entre 16 y 35 grados, realmente perfectas".
Desde primera hora de este domingo y hasta última hora de la tarde, cientos de miles de ciudadanos se congregan en las calles principales de la Zaragoza para depositar sus ofrendas. Al finalizar el día, la Virgen del Pilar portará entre seis y ocho millones de flores.
RETRASO
"Habrá que verlo al final del día, pero los retrasos son mucho menores --que en la edición anterior--, han pasado los grandes grupos, hay media hora de retraso, por lo que parece que ha funcionado bien la idea de hacer una segunda fila" en la calle de Don Jaime, donde esperan los grupos sin reserva, ha relatado Jerónimo Blasco.
Además, ha especificado que la colocación de nuevos escenarios en el recorrido supone que haya "más animación" y ha dicho que este año, al concurso de las indumentarias durante el recorrido de la Ofrenda, se ha sumado el concurso de conjuntos florales, lo que "añade más participación directa de los ciudadanos".
Como novedad en estas Fiestas del Pilar se ha colocado, en el paseo de la Independencia, un graderío para que turistas y visitantes puedan seguirla en directo que, ha comentado Blasco, "se va llenando poco a poco".
FOTOGRAFÍAS
"Hay un elemento muy importante que, aunque es final de fiestas nos arrastra una semana más, que son las fotografías", ha afirmado Blasco que, aunque las reservas están "prácticamente llenas", sigue habiendo una fila para fotografiarse sin reserva previa.
Como ya ocurrió el año pasado, los ciudadanos podrán acceder por una escalera a la parte trasera de la pirámide y alcanzar la zona situada junto al manto de la Virgen del Pilar. Una vista desde la que se puede contemplar toda la plaza del Pilar, la Basílica y La Seo.
El acceso a esta pasarela, gratuito y abierto a todos los ciudadanos. No obstante, se llevará a cabo los días posteriores a la Ofrenda de Flores.
Este año, el acceso se volverá a regular a través de dos sistemas: cita previa a través de la página web municipal o en la Oficina de Información de las Fiestas (Torreón Fortea) y sin reserva.
Los ciudadanos que deseen pasar por la pasarela fotográfica podrán hacerlo también sin cita previa, pero sujetos al orden de llegada y al tiempo de espera que acarree la fila en cada momento. El acceso será prioritario a las personas y grupos que hayan reservado previamente.
HISTORIA DE LA OFRENDA
Los antecedentes de la Ofrenda hay que buscarlos en los años cuarenta del siglo XX, en los que el Camarín de la Virgen se adornaba los días de las fiestas. Claveles, rosas y nardos perfumaban la Santa Capilla. Pero es en 1958, ocupando la alcaldía Luis Gómez Laguna, cuando el concejal de fiestas Manuel Rodeles introdujo en el programa un acto popular y de participación, semejante a las ofrendas florales que se celebran en el Levante español.
El domingo 12 de octubre de 1958 se desarrolló la primera Ofrenda de Flores a la Virgen del Pilar. Durante las dos horas que duró aquella primera edición desfilaron unas 2.000 personas.
Para esta primera Ofrenda, en la que se situó una réplica de la Virgen en la fachada principal del templo, el Ayuntamiento adquirió en Tortosa varios miles de claveles.
En 1960 ya se considera "tradicional". En 1964 es motivo principal de las portadas de los extraordinarios de la prensa. Ese año la cifra de flores que aportó el Ayuntamiento fue 8.000 docenas de claveles; el año siguiente, más de 5.000 personas (la mayoría mujeres y niños) y más de 12.000 docenas de ramos dan idea de la fuerza de arraigo de esta actividad.
Sin duda el éxito de la Ofrenda de Flores contribuyó a que las del Pilar fueran declaradas en 1965 "Fiestas de Interés Turístico Nacional".
Con la llegada de los Ayuntamientos democráticos, la Ofrenda de Flores, que para entonces ya era el paradigma de la tradición de las Fiestas del Pilar, se reinterpretó como un acto de reafirmación de la identidad aragonesa, con el compromiso de participación por parte de una inmensa mayoría de zaragozanos, como muestra que en 1980 más de 50.000 ciudadanos participasen en ella.
En 1998, el cineasta Bigas Luna, gran conocedor de la fiesta y la ciudad, animó a cambiar la ubicación a otro ángulo de la Plaza del Pilar y el resultado fue más que satisfactorio. La Virgen se situó en el centro de la bandeja de la Plaza, con lo que la Ofrenda ganó es espectacularidad y en superficie de manto: la superficie que se teje de flores tiene 55 metros de profundidad, 18 de anchura y más de 15 metros de alto.
La Ofrenda ha seguido creciendo con un ritmo constante: en contraste con los 2.000 participantes del año 1958, al comenzar el siglo XXI cálculos serenos cifran una afluencia de 25.000 oferentes a la hora, durante las ocho que dura el ininterrumpido desfile, que depositan miles de ramos.
La imagen de la Virgen mide más de 3 metros incluyendo la altura de corona y manto, y unos 7 la estructura entera, muy sólida puesto que está preparada para soportar el cierzo que pueda darse en Zaragoza y elevada especialmente para que pueda verse desde toda la Plaza.