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Paloma Gómez Borrero recopila en un libro 27 años de recuerdos con Juan Pablo II

La periodista Paloma Gómez Borrero, ha recopilado en 'Juan Pablo II. Recuerdos de la vida de un santo' (Plaza Janés), los 27 años y medio de recuerdos y anécdotas que vivió junto al Papa Wojtyla, que este domingo será canonizado, cuando trabajaba como corresponsal en el Vaticano.
Gomez Borrero ha asegurado que la canonización de Karol Wojtyla le causa "una enorme emoción" porque nunca en su vida había conocido a un santo, sí a una beata, la madre Teresa de Calcuta, pero no a alguien a quien hubieran canonizado.
La periodista explica en declaraciones a Europa Press que el motivo de recopilar tantos recuerdos en un libro es una promesa que le había hecho a Juan Pablo II desde su interior. "Yo se lo había prometido dentro de mí: 'como yo estoy convencida de que voy a vivir y voy a ver la canonización, para esa ocasión escribiré un libro de mis vivencias y recuerdos'", cuenta.
La relación que unía a Gómez Borrero y al Papa Juan Pablo II era muy estrecha porque compartían 27 años y medio de recuerdos y anécdotas. Wojtyla incluso conocía a la madre de la periodista e invitó a su familia a una misa privada cuando su hijo mayor se casó, bautizando después a una nieta.
Por otra parte, entre los recuerdos más tristes destaca el atentado que sufrió Juan Pablo II en la Plaza de San Pedro. "Era algo que no te podías ni imaginar, cuando se escucharon los tiros, yo pensé que se trataba de unos globos que habían estallado, pero al ver el Papamóvil entrando a toda velocidad y al escuchar 'han disparado al Papa, el terrorismo ha entrado en la ciudad del Vaticano', todos empezamos a rezar", rememora.
Aquel, según precisa, era un momento político en el que Wojtyla había colaborado mucho para que cayera el muro de Berlín, pero considera que hoy la situación es distinta.
Gómez Borrero ya estaba convencida desde antes de que el Papa Francisco aprobara el decreto de canonización, de que Juan Pablo II era un santo. De hecho, junto a otras muchas personas gritó 'santo subito' a su muerte.
Concretamente, destaca que era un místico, con una confianza en Dios absoluta y subraya su defensa de la dignidad de la mujer, su lucha por la paz y la creación de las JMJ. "Además es un santo fácil, lo tenemos muy a mano, le conoces y se ríe y juega a la petanca", añade.
Por ello, Gómez Borrero se muestra convencida de que las nuevas generaciones le recordarán porque ha marcado la historia de la Iglesia y del siglo XX.
La corresponsal asegura que también admira mucho a Benedicto XVI, su "valor" al renunciar al Pontificado y cree que Francisco es el Papa "que necesita hoy el mundo, cercano, muy fácil de entender" pero aclara que los 27 años y medio junto a Juan Pablo II, los 104 viajes junto al "atleta de Dios" como le llamaban, con las lecciones que les dio, "une más".