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El Papa canonizará mañana a la salmantina Bonifacia Martínez de Castro, comprometida con la mujer trabajadora

Benedicto XVI canonizará mañana, 23 de octubre, en la Plaza de San Pedro a la religiosa salmantina Bonifacia Martínez de Castro, conocida por su labor en favor de la promoción de la mujer trabajadora.
Bonifacia Martínez de Castro nace en Salamanca el 6 de junio de 1837 y desde muy joven comienza a trabajar como cordonera para después crear su propio taller en 1865 con un grupo de mujeres. Junto con el sacerdote Francisco Butinyá, Bonifacia Martínez de Castro funda en Salamanca la Congregación de las Siervas de San José en 1874 con el fin de proporcionar trabajo a las mujeres "a la luz de la Familia de Nazaret".
Sin embargo, la labor de la fundadora en la congregación no será fácil, sobre todo después del obligado exilio político de Butinyá a Francia. Los directores que sustituyen al sacerdote en la Congregación consiguen dividir a las religiosas y cambiar las constituciones de la Congregación, con el fin de orientarla hacia la enseñanza. Finalmente, Bonifacia es destituida en 1882 como superiora de la congregación de Salamanca.
No obstante, Martínez de Castro conseguirá fundar una nueva casa-taller en Zamora, con el beneplácito del obispo de la diócesis. En esta nueva casa, Bonifacia explica en un diario el fin de la Congregación, que es "unir la oración con el trabajo religiosamente hermanados para recoger a las jóvenes desamparadas".
La casa de Zamora quedará excluida de la aprobación pontificia de la Congregación, quedando aislada hasta la muerte de su fundadora, en 1905. Un año y medio después, la casa de Zamora se incorpora a la Congregación de las Siervas de San José, pero dirigida a la enseñanza.
APUESTA POR LA MUJER
La postuladora de la causa de canonización de la religiosa española, Victoria López ha destacado a Europa Press que la Congregación descubrió 30 años después de la muerte de Bonifacia Martínez de Castro los documentos que reconocían a la religiosa como fundadora de las Siervas de San José. Finalmente, la congregación la reconoce oficialmente en 1941 como fundadora junto con el padre Buntiyá.
En 1954 comienza su causa de beatificación y es proclamada beata por Juan Pablo II el 9 de noviembre de 2003. Como postuladora, Victoria López ha destacado que le sorprendieron "la humildad y la capacidad de perdón" de la fundadora de las Siervas de San José y ha afirmado que el espíritu de la congregación es "una apuesta por la mujer trabajadora".
Según ha explicado Victoria López, el Concilio Vaticano II exhortó a las congregaciones a "volver a los orígenes" lo que permitió que la orden volviera "a la inspiración primigenia" de la fundadora. Sin embargo, López ha reconocido que ha sido un proceso "muy difícil" porque en un principio estaba dirigida a la enseñanza "y no a la mujer trabajadora".
Además, López ha afirmado que la Congregación "es muy pequeña" porque cuenta con tan sólo 600 religiosas repartidas en las zonas más pobres de países como Italia, España, Perú, Chile, Bolivia, Colombia o Papúa Nueva Ghinea.
Por ello, López ha subrayado también que la congregación "necesita vocaciones" sobre todo "de gente joven que continúen el espíritu" de Bonifacia Martínez de Castro.
Finalmente, la postuladora ha asegurado que los valores evangélicos que encarna la nueva santa son "la misericordia y la humildad" y ha explicado que Bonifacia Martínez de Castro "es una trabajadora manual que se enamora de Jesús" que le sigue "por los caminos de la vida ordinaria en oración y trabajo" y por el camino "de la cruz en soledad y humillación".