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El Papa Francisco destaca el papel de la familia, "célula básica de la sociedad"

El Papa Francisco ha destacado el papel de la familia, "célula básica de la sociedad", durante su encuentro con líderes del apostolado laico en el Centro de Espiritualidad de Kkottongnae (a 90 kilómetros de Seúl), con el que ha puesto el punto y final a los actos previstos en su tercera jornada en el país asiático.
"La familia sigue siendo la célula básica de la sociedad y la primera escuela en la que los niños aprenden los valores humanos, espirituales y morales que los hacen capaces de ser faros de bondad, de integridad y de justicia en nuestras comunidades", ha asegurado el Santo Padre en su discurso, en el que ha recordado que, "en una época de crisis de la vida familiar, nuestras comunidades cristianas están llamadas a ayudar a los esposos cristianos y a las familias a cumplir su misión en la vida de la Iglesia y de la sociedad".
Francisco también se ha referido a la Iglesia en Corea que, como ha recordado, "ha heredado la fe de generaciones de laicos que perseveraron en el amor a Jesucristo y en la comunión con la Iglesia, a pesar de la escasez de sacerdotes y de la amenaza de graves persecuciones", en alusión al beato Pablo Yun Ji-chung y a los otros 123 mártires que han sido beatificados esta mañana, que constituyen "un capítulo extraordinario de esta historia" pues, como ha subrayado, dieron "testimonio de la fe no sólo con los tormentos y la muerte, sino también con su vida de afectuosa solidaridad de unos con otros en las comunidades cristianas".
Por todo ello, ha afirmado que "este precioso legado sigue vivo en sus obras actuales de fe, de caridad y de servicio" y ha destacado que la Iglesia "tiene necesidad del testimonio creíble de los laicos sobre la verdad salvífica del Evangelio, su poder para purificar y trasformar el corazón, y su fecundidad para edificar la familia humana en unidad, justicia y paz".
El Papa ha mencionado también los dones y apostolados de los laicos, quienes "todo lo que hacen contribuye a la promoción de la misión de la Iglesia". En este punto, ha recordado a los primeros cristianos coreanos y ha hecho alusión a la labor "de las numerosas asociaciones que se ocupan directamente de la atención a los pobres y necesitados".
"Quiero manifestar mi profundo agradecimiento a cuantos, con su trabajo y su testimonio, llevan la presencia consoladora del Señor a los que viven en las periferias de nuestra sociedad. Esta tarea no se puede limitar a la asistencia caritativa, sino que debe extenderse también a la consecución del crecimiento humano. Asistir a los pobres es bueno y necesario, pero no basta. Los animo a multiplicar sus esfuerzos en el ámbito de la promoción humana, de modo que todo hombre y mujer llegue a conocer la alegría que viene de la dignidad de ganar el pan de cada día y de sostener a su propia familia", ha detallado.
Asimismo, ha reconocido "la valiosa contribución de las mujeres católicas coreanas a la vida y la misión de la Iglesia en este país como madres de familia, como catequistas y maestras y de tantas otras formas", así como el testimonio dado por las familias cristianas.
Por todo ello, ha pedido a los asistentes que "sigan promoviendo en sus comunidades una formación cada vez más completa de los fieles laicos, mediante la catequesis continua y la dirección espiritual", además de insistir en que esta colaboración es "esencial, puesto que el futuro de la Iglesia en Corea, como en toda Asia, dependerá en gran medida del desarrollo de una visión eclesiológica basada en una espiritualidad de comunión, de participación y de poner en común los dones".