Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Piratas secuestran un remolcador de bandera italiana con diez italianos

Un buque que anclado hoy en el puerto de Mombasa (Kenia) exhibe un monigote tipo "espantapájaros" en la cubierta. EFEtelecinco.es
Un remolcador con bandera italiana, con diez italianos entre los 16 miembros de la tripulación, fue secuestrado hoy por piratas en el Golfo de Adén, confirmaron fuentes del Ministerio de Asuntos Exteriores italianos, citando a la Unidad de Crisis de este departamento.
Se trata del remolcador "Buccaneer", propiedad de la empresa Micoperi, de Rávena (costa adriática italiana), que fue asaltado y secuestrado por un número de momento desconocidos de piratas cuando se encontraba a 60 millas del Golfo de Adén, entre Somalia y Yemen.
El dueño de Micoperi, Claudio Bartolotti, confirmó a los medios locales que el remolcador, de 75 metros, se dirigía desde Singapur hacia el canal de Suez, declinando añadir más datos.
El remolcador arrastraba dos barcazas
Los 16 miembros de la tripulación, según las mismas fuentes, se encuentran bien y no iban armados. Además de los diez italianos, el resto son un croata y cinco rumanos.
La fragata de guerra italiana "Maestrale", que se encuentra en aguas de Yibuti, se está dirigiendo, según los medios italianos, a la zona del secuestro, a donde se espera llegue en las próximas horas.
La "Maestrale", que partió el pasado 2 de abril desde el puerto sureño italiano de Taranto, participa en la misión europea Atalanta, puesta en marcha por la UE contra la piratería en esa zona del Índico.
El secuestro también fue confirmado, según los medios locales, por un militar portugués de una nave militar de ese país que se encuentra en la zona.
El militar, identificado como el teniente Sergio Carvalho, que se encuentra en el barco luso Nrb Corte Real, contó que el remolcador lanzó un "sos", pero que la comunicación se interrumpió.
El barco portugués, siempre según las mismas fuentes citadas por los medios italianos, se encontraba muy lejos del remolcador para prestarle auxilio.