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La Policía cree que acusado del crimen de Almonaster compró la finca para "enterrar los cuerpos"

Por los restos hallados en el fondo de la fosa y su disposición en bolsas concluyen que, al menos, "la mujer fallecida fue decapitada"
El que fuera jefe del Grupo de Homicidios de la Jefatura Superior de la Policía Nacional de Andalucía Occidental cuando se reabrió en 2011 el caso de la desaparición de la sevillana María del Carmen Espejo, fallecida hace 21 años junto a su hijo Antonio cuando contaba con diez, cuyos restos aparecieron en una finca de Almonaster La Real (Huelva) 18 años después, ha asegurado que al llegar a esa finca, propiedad del acusado de los hechos, Genaro Ramallo, para inspeccionarla tuvo la sensación de que había sido comprada por éste, un par de meses antes de la desaparición de las víctimas en el verano de 1993, "con el único y exclusivo fin de enterrar los cuerpos" allí.
Durante la cuarta sesión del juicio ante el juzgado de la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Huelva, éste ha señalado que, según su propia percepción, "esa finca no la compra nadie con ningún fin, es un lugar inhóspito, al que se llega con un camino muy estrecho, no era un lugar adecuado para nada y carecía de cualquier interés comercial, lúdico o de construcción".
"Nosotros sabíamos que Genaro los había matado allí en la finca, solo y sin ninguna ayuda, porque no es posible el traslado de cadáveres hasta este lugar, y que los había enterrado allí", ha remarcado otro agente que también participó en las primeras excavaciones, quien mantiene la teoría que "discutió con María del Carmen porque tenía pensado pasar el fin de semana con su otra pareja, y tras la pelea se la lleva a la finca para hacer un picnic y allí le da muerte. Iba con la idea premeditada".
Otro agente ha precisado que por los restos hallados en el fondo de la fosa y su disposición en bolsas y en el interior de sacos de dormir cerrados, pueden concluir que, al menos, "la mujer fallecida fue decapitada, pues la cabeza completa estaba en el interior de una bolsa de plástico cerrada con un cordón".
Otro agente que estuvo presente en las labores del 16 de septiembre, un día después de que se destaparan estos cadáveres, ha precisado que "en un principio se sacaron dos sacos de dormir, un trozo de una tienda de campaña y bolsas de plástico, conteniendo una de ellas una cabeza íntegra de mujer". El otro cráneo, ha indicado, estaba en el otro saco y otra bolsa contenía medicación y jeringuillas.
REAPERTURA DEL CASO
El que fuera jefe del grupo de Homicidios ha explicado respecto a la reapertura del caso, que a mediados de enero de 2010 en la Unidad recibieron desde Madrid un listado con 280 casos de desaparecidos para que se retomaran las investigaciones, entre los que figuraban María del Carmen Espejo y su hijo Antonio.
Fue en esas fechas cuando se retomaron las gestiones como la búsqueda de algún rastro de ambos en archivos informáticos y en organismos oficiales, pero "sin resultado". También se tomaron declaraciones en su entorno laboral y familiar, coincidiendo todos en "la extrañeza" de que abandonara su trabajo en Huelva con su piso recién comprado en la capital onubense.
En esta toma de declaraciones también incluyeron a Genaro Ramallo, contra el que no había ninguna denuncia impuesta, y ha recordado que se le tomó declaración en junio de 2011, cuando su teléfono fue intervenido con el que hizo pocas llamadas, pero una de ellas les llamó la atención, y fue la realizada a su hija preguntándole el teléfono de un hombre que vivía en Almonaster.
En esas fechas los agentes localizaron a esta persona, que les llevó a la citada finca, donde dos meses después hallaron restos óseos tras labores de excavación y tener resultados del georradar para lo que contaban con una orden judicial, momento en el que se pusieron en contacto con el Juzgado de Aracena y de la capital y un forense determinó que eran huesos humanos.
DETIENEN A RAMALLO
Mientras tanto y una vez hallados los cadáveres, los agentes comenzaron las gestiones para localizar a Ramallo, que se encontraba en paradero desconocido, siendo localizado en Tolouse (Francia) a finales de septiembre de 2011, donde fue detenido.
También se ha pronunciado sobre la carta que recibió Amalia Espejo, una tía de María del Carmen, y supuestamente firmada por ésta, un documento que fue sometido a un análisis caligráfico, que determinó que "la firma era falsa por imitación y que no se descartaba que su autor podría haber sido Genaro Ramallo".