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Prodein documenta en vídeo la devolución a Marruecos de los inmigrantes que el jueves intentaron saltar a Melilla

La Ley de Extranjería impone que para devolver a un migrante interceptado en zona fronteriza hay que realizar su identificación
La ONG Prodein, con sede en Melilla, ha difundido este lunes un nuevo vídeo en el que documenta cómo la Guardia Civil devolvió sobre la marcha a Marruecos al grupo de inmigrantes que permaneció la tarde del jueves subido en la azotea de un edificio de la aduana, en la zona de Barrio Chino, después de un intento de salto en grupo de un centenar, de los que 21 consiguieron acceder a la ciudad autónoma, media docena de ellos heridos.
La organización explica que del centenar de personas que intentaron saltar aquel jueves, "casi la mitad resultaron heridos por la acción de las fuerzas de seguridad de Marruecos". Entre 40 y 50 lograron penetrar en territorio español y se situaron en el techo de la aduana, a unos 30 o 40 metros del límite fronterizo, claramente dentro del territorio español", señala Prodein.
En el vídeo, de cinco minutos y medio de duración, se muestran distintos momentos de la operación, como uno fechado a las ocho de la tarde en el que se aprecia cómo los efectivos de la Guardia Civil conducen al otro lado de la valla a varios inmigrantes, al menos dos de ellos en volandas y otros dos, a rastras.
"Sobre las 20.00 horas, las fuerzas de seguridad españolas comenzaron a deportar de forma sumaria a los inmigrantes, incluso a los heridos, a los que arrastraron por el suelo estando en ocasiones esposados a otros inmigrantes que también estaban heridos", describe la organización en el vídeo.
Otra de las escenas muestra como, iniciado el proceso de descenso y devolución a Marruecos de algunos migrantes, los que aún se encuentran en la azotea de la aduana son rodeados por fuerzas marroquíes, que intentan dispersarles y evitar que salten. Pese a ello, primero a grupo de unas quince personas, y luego cuatro en solitario, se lanzan y descienden por la pared del edificio. Son parte de los 21 que según la Delegación del Gobierno, llegaron aquel día a la ciudad.
Los inmigrantes que consiguieron el salto, se agruparon para dificultar la tarea de dispersión que pretendía ejecutar el grupo de agentes antidisturbios españoles que les estaban esperando. Las imágenes permiten apreciar cómo las fuerzas policiales rodean al grupo de migrantes y al cabo de los forcejeos, son doce los que consiguen zafarse y echar a correr.
Prodein denuncia que "estas deportaciones sumarias contravienen la legislación nacional y la internacional, pero son una rutina en Melilla" y afirma que "el Gobierno de España ya no las oculta y las realiza a la vista de todos con una gran impunidad sin que ningún órgano de control actúe para que cesen".
"El Gobierno español ordena trasladar violenta e ilegalmente a personas a través de una puerta de servicio de la valla. Con esto se obtiene no sólo financiación para Marruecos y España, también influencia y presencia política. Estamos ante unas actuaciones similares a las de las mafias", denuncia la organización.
"ES UN RECHAZO EN FRONTERA"
El mismo jueves, preguntado por esta práctica, el secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, declaró en el Senado que no se trata de una 'devolución en caliente', sino de un "rechazo en frontera" que se aplica entre las vallas para "preservar la vida y la integridad física" de la personas que intentan acceder.
"Si el inmigrante se encuentra encaramado a la valla el rechazo en frontera, evidentemente, no puede consistir en tirarle de la valla, sino en esperar a que descienda de esa primera valla y rechazarle. No hay devolución en caliente sino un rechazo en frontera", aseguró, para incidir en que "sólo desde el desconocimiento" puede tildarse esta práctica de devolución sumaria.
Sin embargo, tanto la Defensora del Pueblo como la Abogacía Española han venido insistiendo en que los inmigrantes que consiguen superar la primera de las dos vallas que conforman el perímetro fronterizo ya han entrado en España y que, por tanto, no se les puede entregar sobre la marcha a las fuerzas de seguridad marroquíes: Hay que aplicar la Ley de Extranjería, que recoge una serie de garantías de sus derechos.
Con la misma perspectiva, 14 ONG presentaron el viernes una queja ante la Comisión Europea, denunciando las "devoluciones colectivas y sumarias" de extranjeros vía Ceuta y Melilla a Marruecos y reclamando al regulador una investigación sobre esta práctica en España.
A COMISARÍA, "CON LA MAYOR BREVEDAD"
En caso de querer ejecutar una devolución, de las contempladas en el artículo 23 del Reglamento de la ley, --figura que no requiere de expediente administrativo y es aplicable a migrantes interceptados intentando entrar irregularmente en España--, los migrantes deben ser trasladados "con la mayor brevedad posible a la correspondiente comisaría del Cuerpo Nacional de Policía, para que pueda procederse a su identificación".
"El extranjero respecto del cual se sigan trámites para adoptar una resolución de devolución tendrá derecho a la asistencia jurídica, así como a la asistencia de intérprete, si no comprende o habla las lenguas oficiales que se utilicen. Ambas asistencias serán gratuitas en el caso de que el interesado carezca de recursos económicos suficientes, de acuerdo con lo previsto en la normativa reguladora del derecho de asistencia jurídica gratuita", dicta el reglamento, que, además, permite al migrante recurrir.
Las devoluciones se ejecutan al amparo de un acuerdo de readmisión de inmigrantes suscrito entre España y Marruecos, por el que el reino alauí se compromete a recibir de vuelta a cuantos migrantes hayan conseguido pasar desde allí a suelo español de forma irregular. El tratado fue firmado en enero de 1992, pero no ha entrado en vigor hasta finales de 2012.
El convenio, diseñado para que sea el reino alauí quien se encargue de deportar a los migrantes a sus respectivos países de origen, da 10 días de plazo al Gobierno español para identificar a los extranjeros y justificar que han salido de Marruecos antes de entregarles de vuelta a sus fuerzas policiales, es decir, es compatible con el cumplimiento del Reglamento de la Ley de Extranjería.