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Queja ante la Eurocámara por los polémicos controles aeroportuarios

Los estrictos controles de los aeropuertos han llevado a un joven catalán ante la Comisión de Peticiones de la Eurocámara. David Raya, que padece fibrosis quística y diabetes, ha presentado una queja contra la medida que limita la cantidad de líquidos que pueden subirse a un avión. Su intención es que se suprima o se modifique esta normativa secreta y que se aplica de forma arbitraria. Sin embargo, la Eurocámara ha asegurado que hasta que no se disponga de una maquinaria que permita diferenciar los líquidos explosivos, la normativa seguirá vigente.
Cada día, David debe de tomar más de 40 pastillas y otros medicamentos líquidos. Su primer problema surgió un día después de la entrada en vigor de esta normativa, el 7 de noviembre de 2006. Tenía que volar de Berlín a Barcelona y en el aeropuerto de la capital alemana fue sometido a controles "muy exhaustivos" y "muy humillantes", según consta en su denuncia.
"Mis insulinas, mis antibióticos, mis aerosoles y mi máquina de vaporizar la medicación se habían convertido de la noche a la mañana en armas de destrucción masiva y yo en un supuesto yihadista con un máster en Química para poder mezclar todos mis medicamentos y crear un explosivo", dijo a los eurodiputados.
No se puede suprimir la normativa
La Comisión Europea lamentó las dificultades con las que se encuentra Raya, sobre todo por el trato en Berlín, que no fue consecuencia de la normativa europea. En este sentido, explicó que el reglamento contempla excepciones para los medicamentos, que cubren "tanto en el sentido estricto como otros líquidos, incluidas las bebidas sin alcohol, cuando se usan con fines médicos".
La representante Marion Knoben anunció que pronto se publicará esta legislación en su totalidad. Sin embargo, resaltó que sólo podrá suprimirse cuando se desarrollen maquinas que puedan detectar en los controles aeroportuarios líquidos explosivos en el equipaje de mano.
La Coca-cola se quedó en tierra
Por su condición de diabético, David lleva siempre consigo una lata de Coca-Cola para recuperar los niveles de azúcar en la sangre. "En algunos aeropuertos, la Coca-Cola ha podido subir conmigo y en otros ha sido declarada peligrosa y sospechosa de terrorismo", indicó. Además, cada vez que coge un avión debe mostrar a la Policía y a los vigilantes de seguridad un historial médico que "es confidencial o debería serlo". "Como ciudadano europeo, como miembro del colectivo de enfermos crónicos, siento que esta normativa vulnera mis derechos. Es absurda, ineficaz, discriminatoria y secreta".
Reglas "oscurantistas y secretas"
El conservador británico Robert Atkins dijo que considera que esta norma es "absolutamente esencial" para luchar contra el terrorismo. Por su parte, el representante de Izquierda Unida Willy Meyer, el eurodiputado de CiU Ignasi Guardans y el representante de Los Verdes David Hammerstein, consideran que "son reglas oscurantistas" y arbitrarias. AC