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Religiosos encabezan una manifestación contra la inseguridad en Buenos Aires

Miles de personas exigieron hoy medidas contra la inseguridad ante la oleada de delitos en una marcha hacia la Plaza de Mayo de Buenos Aires que encabezaron representantes de las religiones católica, judía y musulmana.
Manifestaciones similares se llevaron a cabo en la periferia de la capital argentina y las ciudades más pobladas del interior del país a partir de una convocatoria difundida principalmente a través de internet bajo la consigna "Digamos basta".
Los asistentes al acto de la Plaza de Mayo, que portaban banderas argentinas y pancartas con fotografías de víctimas de la delincuencia, no llegaron a ocupar por completo el histórico paseo, situado frente a la casa de Gobierno.
En las últimas semanas hubo concentraciones callejeras en demanda de medidas contra la inseguridad tras una serie de asesinatos cometidos en Buenos Aires y otras ciudades que desataron una nueva polémica sobre la aplicación de la pena de muerte.
"La inseguridad no es una sensación, es un flagelo. No podemos convivir en paz si se confunde orden con represión, justicia con venganza", enfatizó el rabino Sergio Bergman tras pedir "un minuto de silencio por las víctimas".
En un discurso en el que no faltaron críticas al Gobierno de la peronista Cristina Fernández, el religioso rechazó "que reclamar seguridad sea ser de derecha o pedir mano dura" y sostuvo que "la inseguridad se resuelve con decisión política".
"Nuestros representantes discuten hoy algo que no necesitamos", exclamó Bergman en momentos en que la Cámara de Diputados debatía un proyecto gubernamental rechazado por la oposición para adelantar al 28 de junio las elecciones legislativas previstas para octubre.
Por su parte, el sacerdote Guillermo Marcó indicó que "es verdad que los delincuentes instauraron la pena de muerte, pero también es verdad que el odio no soluciona nada" y dijo que "el amor es más fácil que la muerte".
Los oradores coincidieron en expresar su oposición a la pena capital, que según una encuesta privada difundida este miércoles cuenta con el rechazo del 70 por ciento de la población, mientras que el 23 por ciento de los 442 consultados dijo estar de acuerdo.
Si bien la concurrencia fue nutrida, las organizaciones no gubernamentales que convocaron la manifestación esperaban más gente en la Plaza de Mayo a raíz de que un grupo creado en la red social de internet Facebook llamado "Marcha contra la inseguridad" superó los 100.000 miembros.
Originalmente la iniciativa de llevar a cabo la marcha partió de la familia de un profesor de educación física asesinado por delincuentes a comienzos de este mes a las puertas de su casa de la periferia de Buenos Aires, pero luego desistió de asistir con el argumento de que la convocatoria se había politizado.
La tensión por la inseguridad se recrudeció hace tres semanas, cuando la popular presentadora de televisión Susana Giménez abrió una polémica sobre la aplicación de la pena de muerte tras el asesinato de uno de sus colaboradores, que fue atado de pies y manos por sus agresores y lanzado a una piscina donde murió ahogado.
Sus declaraciones provocaron un aluvión de críticas, tanto del Gobierno como de distintos sectores sociales, y la presentadora, quien hoy no estuvo en la Plaza de Mayo, tuvo que matizar más de una vez sus comentarios.