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Reumatólogos destacan la eficacia clínica de 'STELARA' (Janssen) en la artritis psoriásica

Reumatólogos reunidos en el 'Simposio Satélite Artritis Psoriásica Vía IL12/23: de la teoría a la práctica', celebrado en el marco del 'Proyecto Innovara', han destacado el papel de ustekinumab, primer fármaco biológico inhibidor de la vía IL23 registrado por Janssen con el nombre de 'STELARA', en todos los dominios de la artritis psoriásica y en las fases más precoces.
"Se deberían cubrir la mayoría de dominios de la artritis psoriásica con un único tratamiento, ya que, aunque parece que hay recomendaciones separadas dependiendo del dominio afectado, no se debe tratar al paciente de forma desagregada. En esta línea, contamos con la ventaja de ustekinumab, que muestra beneficio en prácticamente todos los dominios de la enfermedad, y con el que podemos cubrir, con gran comodidad, la mayoría de expectativas que tenemos pendientes de solucionar con los pacientes, lo que le aproxima a una vida normal sin tener que ocultar su piel y pudiendo moverse mejor sin dolor", ha comentado el jefe de Reumatología del Hospital Universitario Infanta Sofía, Santiago Muñoz.
Se trata de un anticuerpo monoclonal humano que inhibe la acción de las interleucinas IL12 e IL23. Está aprobado, entre otras indicaciones, en monoterapia o en combinación con metotrexato para el tratamiento de la artritis psoriásica activa en pacientes adultos que han presentado una respuesta insuficiente al tratamiento previo con fármacos antirreumáticos modificadores de la enfermedad (FARME) no biológicos.
Este fármaco se recomienda en las 'Guías GRAPPA' en psoriasis, dactilitis y artritis periférica tras respuesta inadecuada a FAMEs, considerando su uso en primera línea de biológico en función de la gravedad del paciente; como tratamiento de primera línea en entesistis y psoriasis ungueal; y en componente axial como primera línea y recomendación condicional.
AMPLIA EXPERIENCIA CON EL FÁRMACO
"Algunos reumatólogos ya tenemos una experiencia más dilatada con ustekinumab, gracias a que hemos colaborado con los dermatólogos en las unidades multidisciplinares de tratamiento de la enfermedad psoriásica. Y, hemos podido comprobar que el fármaco es eficaz en todos de dominios de la enfermedad, especialmente en aquellos pacientes en fases precoces de la misma y que no han recibido otras terapias biológicas", ha comentado el reumatólogo en el Hospital de Bellvitge, Jesús Rodríguez.
Asimismo, prosigue, un alto porcentaje de pacientes vienen de fallo terapéutico cutáneo a anti-TNF y, al introducir ustekinumab, la piel mejora de forma importante y la enfermedad articular se mantiene en remisión o también mejora.
De hecho, su uso precoz es "primordial". En este sentido, a juicio de los expertos, la aparición de una nueva diana terapéutica como el bloqueo del eje citoquinas IL23/Th17 ha supuesto un paso adelante muy importante en el tratamiento de la artritis psoriásica.
"Uno de los fármacos actuales que bloquea esa vía es ustekinumab, medicamento biológico con el que mayor experiencia de uso existe, con un perfil de eficacia y seguridad en la piel muy bueno. Y podemos decir que su uso temprano es importante en aquellos pacientes con una alta actividad inflamatoria, ya que está comprobado que el daño estructural en las articulaciones empieza a aparecer en etapas tempranas de la enfermedad y la discapacidad física que produce es irreversible", ha recalcado Rodríguez.
Finalmente, el doctor Muñoz ha informado de que se ha demostrado experimentalmente que el bloqueo IL23 impide el desarrollo de la inflamación de la entesis. "También se ha demostrado que existen este tipo de células innatas en la entesis que responderían a IL23, por lo que es de esperar que el bloqueo precoz de IL 23, aparte de impedir la inflamación, resulte en un retraso en la osificación y, por ello, impida la anquilosis de los pacientes con artritis psoriásica", ha zanjado.