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La SEMI recomienda la liraglutida para pacientes con diabetes obesos y con alto riesgo cardiovascular o hipoglucemias

La Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI) ha recomendado la liraglutida como un fármaco adecuado para pacientes con diabetes que presentan obesidad, alto riesgo cardiovascular o hipoglucemias.
Esta fármaco, que ha sido analizado por un panel de 40 expertos el 'Consenso sobre el Uso de Liraglutida en el Tratamiento de la Diabetes en Medicina Interna' de la SEMI, ha sido calificado como "una excelente opción terapéutica en el abordaje integral del riesgo cardiovascular del paciente con diabetes tipo 2 por su eficacia en el descenso del peso corporal y de la presión arterial, la reducción del contenido de grasa visceral y la modificación favorable del perfil lipídico".
Según ha explicado el coordinador del grupo de diabetes y obesidad de la SEMI, el doctor Ricardo Gómez Huelgas, la liraglutida "tiene la ventaja de permitir un buen control glucémico sin ganancia de peso y sin hipoglucemias, resultando eficaz también en el abordaje integral de los factores de riesgo cardiovascular de las personas con diabetes tipo 2". De este modo, ha asegurado que es una terapia de "gran utilidad para los pacientes con diabetes y obesidad, alto riesgo cardiovascular o con historial de hipoglucemias".
En cuanto a la tolerancia de este fármaco, los expertos de la SEMI tan sólo han detectado las náuseas como el principal factor al iniciar este tratamiento, aunque "remiten al poco tiempo". En este sentido, y según el doctor Gómez Huelgas, "se ha considerado que liraglutida es una alternativa eficaz y segura en la diabetes tipo 2 de inicio, puesto que su uso, asociado a metformina, no produce hipoglucemia, con lo que el ahorro en tiras reactivas sería considerable en comparación con la asociación metformina-insulina".
La reducción de peso, junto a la mejoría de otros factores de riesgo vascular en pacientes obesos como la hipertensión, justifican priorizar la liraglutida como segundo fármaco, en lo que el 'Consenso' de la SEMI destaca la importancia que se otorga a la obesidad como factor clave para elegir un tratamiento para la diabetes tipo 2.
El 'Consenso' también recopila otras situaciones especiales de pacientes con diabetes tipo 2 en las que "se ponen de manifiesto los beneficios potenciales y la seguridad de liraglutida", tales como el alta hospitalaria, las patologías asociadas a la obesidad o los pacientes con obesidad mórbida, hipertensión arterial e hiperlipemia, señala la SEMI.