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Sanidad presenta una Guía de Rehabilitación tras un Ictus, dirigida a pacientes, familiares y cuidadores

Aporta información completa sobre las consecuencias de esta patología, cuidados y recursos existentes
El Servicio Cántabro de Salud (SCS) ha presentado la Guía de Rehabilitación tras un Ictus, dirigida a pacientes, familiares y cuidadores, con el fin de proporcionarles información de carácter práctico para entender los problemas que presentan las personas que han sufrido un ictus, y cómo se puede colaborar con los profesionales de rehabilitación para mejorar su situación y calidad de vida.
Durante la presentación de esta guía, el director del SCS, Carlos León, ha destacado la trascendencia de esta patología y ha explicado que desde su departamento se viene trabajando en los últimos años en aspectos preventivos, diagnóstico precoz, tratamientos y rehabilitación, tal y como se recoge en el Plan de Salud de Cantabria 2014-2019.
Ha indicado que el objetivo de esta guía es hacer participes en el proceso de su enfermedad a los propios pacientes y cuidadores, aportándoles información completa sobre sus consecuencias, cuidados y recursos existentes.
Carlos León ha explicado que la rehabilitación tras un ictus es un proceso complejo, en el que además del paciente, su familia y cuidadores, interviene un equipo multidisciplinar integrado por médicos rehabilitadores, fisioterapeutas, logopedas, terapeutas ocupacionales, logopedas, neuropsicólogos, personal de enfermería, trabajadores sociales y profesionales de Atención Primaria.
El director del SCS ha finalizado agradeciendo, a todos los profesionales que han participado en esta Guía de Rehabilitación tras un Ictus, su colaboración y esfuerzo.
En el acto de presentación también han estado presentes la subdirectora de Asistencia Sanitaria del SCS, Isabel de Frutos; la jefa del Servicio de Rehabilitación de Valdecilla, Lourdes López de Munaín, y Susana Fernández, de la Subdirección de Asistencia Sanitaria. Además, se ha contado con la asistencia de pacientes y de responsables de asociaciones de pacientes.
La Guía de Rehabilitación tras un Ictus incluye, entre otras cuestiones, qué consecuencias tiene esta patología, cómo los profesionales del equipo de rehabilitación intentan prevenir y tratan las complicaciones y consecuencias del ictus, qué tratamientos y soporte profesional de cuidados ofrece el SCS a sus pacientes para conseguir los mejores resultados en la recuperación, cómo pueden ayudar los familiares y cuidadores en el proceso de rehabilitación, qué preparativos son necesarios al dejar el hospital, dónde conseguir más información y ayuda sobre el ictus, y qué recursos existen en Cantabria para estos pacientes.
Estas guías están disponibles en formato electrónico en la página Web del SCS (www.scsalud.es) y en la de la Escuela Cántabra de Salud (www.escuelacantabradesalud.es)
LESIÓN CEREBRAL
El ictus, nombre con el que los profesionales sanitarios denominan la trombosis, la embolia y el derrame cerebral, es una lesión producida en el cerebro por una alteración en la llegada de la sangre a través de los vasos sanguíneos.
Si se interrumpe el flujo de la sangre a una zona del cerebro, las células no tienen suficiente oxígeno para vivir y mueren, provocando un infarto cerebral. El ictus también puede producirse por la obstrucción de una arteria del cerebro por un trombo o coágulo de sangre, dando lugar a una trombosis cerebral.
En el caso de que el coágulo se forme lejos del cerebro (casi siempre en el corazón), pero sea transportado por la sangre hasta el cerebro, donde llega a ocluir una arteria, la enfermedad que ocasiona el ictus es una embolia cerebral. Otro tipo de lesión se produce por la rotura de una arteria en el interior del cerebro, originando una hemorragia o derrame cerebral.
Muchos de los pacientes que sobreviven sufren secuelas importantes que les limitan la vida diaria, por lo que su repercusión en el seno de las familias, en el mundo laboral y en el ámbito social es "enorme", produciendo "un gasto elevadísimo para todos los Servicios Sanitarios, y mayor si se extiende a los Servicios Sociales", explica el Gobierno regional en un comunicado de prensa.
Aunque esta enfermedad puede aparecer en cualquier momento de la vida, es más frecuente en edades más adultas (más de la mitad de los ictus se producen en mayores de 75 años), por lo que se estima que en los próximos años habrá un aumento tanto de su incidencia como de su prevalencia, como consecuencia del envejecimiento progresivo de la población.