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Los obispos del Sínodo reiteran la "imposibilidad" del matrimonio homosexual pero piden "respeto" y "no discriminación"

Los obispos reunidos en la Asamblea Extraordinaria del Sínodo de los Obispos dedicado a la familia, que se celebra hasta el próximo 19 de octubre en el Vaticano, han reiterado este jueves "la imposibilidad" de reconocer el matrimonio homosexual aunque han pedido un trato "no discriminatorio" hacia ellos y una actitud de "escucha".
"Reiterando la imposibilidad de reconocer el matrimonio entre personas del mismo sexo, los padres sinodales subrayan la necesidad de un enfoque respetuoso y que no discrimine a los homosexuales", informa la Oficina de Prensa del Vaticano en un comunicado.
Durante la sexta y la séptima congregación general que se han celebrado este miércoles por la tarde y este jueves por la mañana, respectivamente, los participantes --191 obispos de todo el mundo, más de 60 laicos y 13 matrimonios-- han abordado también la situación de las parejas que conviven sin estar casadas y han constatado que el "concubinato" en algunas regiones se debe "a razones económicas y sociales" pero "no a un rechazo de las enseñanzas de la Iglesia".
Para los prelados, estas y otras situaciones de uniones de hecho "se viven conservando el deseo de una vida cristiana" y, por lo tanto, "requieren una atención pastoral adecuada".
Por otro lado, han retomado la reflexión sobre el acceso al sacramento de la Eucaristía para los divorciados que se han vuelto a casar para reafirmar "la indisolubilidad del matrimonio, sin compromisos, basada en el hecho de que el vínculo sacramental es una realidad objetiva". Para ello, han recomendado también catequesis prematrimoniales "adecuadas" y acompañamiento después de la boda.
Asimismo, han insistido en la necesidad de "distinguir entre las personas que han abandonado a su cónyuge y las que ha sido abandonadas" y en la importancia de "evitar cuidadosamente dar un juicio moral y hablar de estado permanente de pecado".
También se ha hecho hincapié en la necesidad de "simplificar y acelerar" los procedimientos para la declaración de nulidad matrimonial y de incorporar a "laicos más competentes" a los tribunales eclesiásticos. En cualquier caso, han advertido del "peligro de la superficialidad y la necesidad de salvaguardar siempre el respeto a la verdad y los derechos de las partes".
En cuanto a la posibilidad de recurrir a la vía administrativa, han propuesto que corresponda al obispo la decisión de qué solicitudes de verificación de nulidad pueden tratarse por ese camino administrativo.
"NEGATIVO IMPACTO" DE LOS ANTICONCEPTIVOS
Sobre el aborto, los obispos han remarcado que se trata de "un crimen" y han hablado de la "paternidad responsable" reiterando que "el don de la vida" así como "la virtud de la castidad" son valores fundamentales del matrimonio cristiano. En este sentido, han apuntado el "negativo impacto" de los anticonceptivos en la sociedad que, a su juicio, "ha dado lugar a una disminución de la tasa de natalidad".
Por otra parte, han hablado de la poligamia, para señalar que se trata de una realidad "que disminuye gradualmente". En todo caso, han indicado que hay polígamos convertidos al catolicismo que desean recibir los sacramentos de la iniciación cristiana y ha surgido la pregunta de "si hay medidas pastorales específicas para salir al encuentro de estas situaciones con el discernimiento oportuno".
Los padres sinodales han coincidido en que la Iglesia "no es una aduana, sino una casa paterna" y, por ello, debe acompañar a todas las personas, incluso a aquellos que se encuentran en situaciones pastorales difíciles.