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Suecia se presentará un calendario hacia la cumbre sobre cambio climático de Copenhague

Suecia se comprometió hoy a presentar un calendario con los pasos a seguir de cara a la cumbre de Naciones Unidas sobre cambio climático que se celebrará en diciembre en Copenhague. EFE/Archivotelecinco.es
Suecia, país que ejercerá la próxima presidencia de turno de la Unión Europea (UE), se comprometió hoy a presentar un calendario con los pasos a seguir de cara a la cumbre de Naciones Unidas sobre cambio climático que se celebra del 8 al 17 de diciembre en Copenhague.
La futura presidencia se comprometió a hacer todo lo posible para lograr que los países en desarrollo y los industrializados asuman sus responsabilidades y se comprometan con la lucha contra el cambio climático, informaron a Efe fuentes diplomáticas.
Durante el primer día de la Cumbre de los jefes de Estado y de Gobierno de la UE, los Veintisiete dieron hoy el visto bueno sin grandes debates a un texto de conclusiones que será aprobado de manera oficial mañana y que básicamente respalda la postura adoptada por los ministros de Economía y Finanzas el pasado día 9.
La única intervención del encuentro fue la de Dinamarca que se mostró optimista con respecto a la posibilidad de cerrar en diciembre un acuerdo internacional que sustituya al Protocolo de Kioto.
La delegación danesa destacó que la UE ha sido hasta ahora el bloque más ambicioso en sus compromisos medioambientales, por lo que es necesario que se produzca con rapidez una implicación del resto de actores internacionales.
El texto aprobado hoy sigue sin incluir una cifra concreta sobre la financiación que los países ricos aportarán a las naciones en vías de desarrollo, pero perfila ligeramente la fórmula que podría aplicarse para repartir esfuerzos a escala internacional.
En concreto, defiende basar el reparto en dos criterios relacionados con el nivel de emisiones y la riqueza de cada país.
Polonia se había mostrado reticente a aceptar este planteamiento por miedo a que pudiera ser aplicado también dentro de la UE, algo que le perjudicaría debido a su alta dependencia del carbón, pero aceptó tras la inclusión de un epígrafe que aclaraba que el sistema no sería aplicado al reparto de esfuerzo entre los Veintisiete.
Hasta ahora, la UE sólo ha señalado de manera clara que la inversión neta adicional anual para reducir las emisiones mundiales tendría que alcanzar en 2020 los 175.000 millones de euros, una cantidad que incluye financiación pública y privada, así como países industrializados y pobres.