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Lavarse las manos... ¿higiene o trastorno obsesivo compulsivo?

Imagen de archivo de un hombre lavándose las manostelecinco.es

En trastorno obsesivo compulsivo (TOC) es una enfermedad mental que afecta a casi un 3% de la población mundial y es considerada uno de los 5 trastornos más incapacitantes para una persona. Provoca que, situaciones habituales como comer en la calle o emplear bandejas de plástico reutilizadas, se conviertan en fuente de estrés y sufrimiento relacionado, por ejemplo, con la higiene. Los trastornos obsesivos compulsivos en la calle suelen identificarse como manías.

Los trastornos obsesivos compulsivos en la calle suelen identificarse como manías. Hoy se celebra el día mundial del lavado de manos, y precisamente esa costumbre, si se lleva al extremo, puede convertirse en un trastorno obsesivo compulsivo (TOC)
¿Cómo puedo identificarlo en mi o en otros?
Dedicas más de 1 hora al día a lavarte las manos.
Tienes heridas en las manos. Si te lavas muchas veces, provocas una alteración del pH de la piel y facilitas la aparición de heridas.
Reconoces que tus pensamientos sobre la higiene son excesivos e irracionales.
Afecta a tu rutina diaria, tu vida social y laboral.
El motivo por el que te lavas las manos no responde a una necesidad objetiva, sino a reducir tu malestar.
Las "manías" que comportan un TOC pueden producirse en otras actividades diarias como comprobar(pestillos, puertas, ventanas o electrodomésticos, acumular objetos, excesivo gusto por la simetría, necesidad de mantener todo en un orden estricto o con una limpieza extrema y otras posibilidades.
Esta patología afecta a casi un 3% de la población mundial y es considerada uno de los 5 trastornos más incapacitantes para una persona. Provoca que, situaciones habituales como comer en la calle o emplear bandejas de plástico reutilizadas, se conviertan en fuente de estrés y sufrimiento relacionado, por ejemplo, con la higiene.
La agencia americana de salud tiene claro donde está el límite: antes y después de preparar comidas, tratar con enfermos, sacar la basura, limpiar a un niño pequeño y tocar a una mascota. A partir de ahí -señalan- es necesario aplicar el sentido común.