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Trasladados al Instituto Anatómico Forense de Santiago los dos fallecidos en el accidente de la avioneta en Santiago

La comisión judicial a cargo de los médicos del Instituto de Medicina Legal de Santiago ha trasladado al Instituto Anatómico Forense de Santiago los cadáveres de los dos fallecidos en el accidente de la avioneta que este jueves se estrelló en el lugar de San Paio, en la parroquia compostelana de Carballal.
Según informa la Delegación del Gobierno en Galicia, se espera que esta tarde los fallecidos sean puestos a disposición de las familias. Daniel Fernández Orgaz, que pilotaba la avioneta siniestrada, de 35 años de edad, era natural de Bilbao, aunque su residencia habitual estaba en la localidad catalana de Cerdanyola del Vallès, mientras que Alejandro Bueno Nilson, que era el copiloto y tenía 37 años, era natural de Barcelona y residente en la localidad catalana de Arenys de Mar.
El plan de vuelo de la avioneta se inició el miércoles a medianoche desde su base de Santiago al aeropuerto de Avilés (Asturias), donde los pilotos recogieron a un equipo médico para realizar un servicio de trasplante de órganos.
Desde Avilés se trasladaron al aeropuerto de Oporto, donde el citado equipo médico llevó a cabo la extracción que coordina la Organización Nacional de Trasplantes (ONT). De Oporto regresaron a Asturias para dejar al equipo médico y concluido el servicio, los pilotos regresaban a su base en Santiago cuando se produjo el accidente.
El avión Cessna de la compañía Airnor venía de Asturias a Santiago, con salida a las 5.38 y llegada prevista a las 6.25, pero perdió contacto con la torre de control del aeropuerto de Lavacolla a las 6.38 horas. A las 7.05 se halló el aparato en la aproximación hacia el aeropuerto por la cabecera norte, en una zona de monte de difícil acceso.
La Policía científica y judicial, así como la Comisión de Accidentes de Aviación Civil, mantienen abierta la investigación en sus respectivas competencias para determinar las causas exactas del siniestro. En el momento del accidente, en la zona había niebla densa, pero la torre de control del aeropuerto no había registrado incidencias especiales, de forma que se investiga también la incidencia de un hipotético fallo técnico en algún dispositivo de la aeronave.