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Trece detenidos tras desarticular dos grupos criminales por la comisión de 28 robos con violencia en Toledo y Madrid

La Guardia Civil de Toledo ha detenido a 13 personas --doce hombres y una mujer-- y ha desarticulado dos grupos criminales dedicados a la comisión de robos con violencia y robos con fuerza en las cosas, respectivamente. Esta operación ha supuesto el esclarecimiento de un total de 28 delitos.
El subdelegado del Gobierno en la provincia de Toledo, Fernando Sanz, ha comentado que los delitos resueltos en esta operación, denominada 'Grafito', fueron cometidos en las localidades toledanas de El Viso de San Juan, Yuncos e Illescas y en las madrileñas de Fuenlabrada, Daganzo de Arriba, Madrid, Móstoles, Pinto, Arroyomolinos y Moraleja de Enmedio.
Las investigaciones se iniciaron tras la comisión de dos delitos de robo con violencia e intimidación en las localidades de Yuncos y El Viso de San Juan en las que coincidía el mismo 'modus operandi'. En estos delitos, los delincuentes asaltaron a sus víctimas, encargados ambos de supermercados de la zona, cuando viajaban con sus vehículos a ingresar la recaudación en sus respectivas entidades bancarias.
La investigación llevó a la Guardia Civil a descubrir que dos hechos de similares características, cometidos en el polígono industrial de Cobo Calleja de Fuenlabrada, podían haber sido perpetrados por el mismo grupo de delincuentes.
En estas ocasiones, las víctimas fueron cuatro empresarios con negocios dentro de este polígono industrial, que también habían sido asaltados cuando se dirigían a ingresar la recaudación de sus actividades.
ORGANIZACIÓN DEL GRUPO
Como consecuencia de la actuación de los agentes, la Guardia Civil se percató de que se encontraba frente a un grupo criminal "perfectamente organizado" que contaba con un cabecilla encargado de facilitar los medios logísticos y la infraestructura al resto de los integrantes del grupo.
Además, varios miembros de este grupo eran los encargados de sustraer los vehículos que se utilizaban para cometer los delitos de robo con violencia, además de participar activamente en la comisión de los mismos. Posteriormente se encargaban de deshacerse de los vehículos "para evitar dejar cualquier tipo de vestigio o prueba que les pudiera incriminar".
También había otras personas entre los arrestados encargados de localizar a los posibles objetivos y realizar labores de vigilancia de estos. Estas personas marcaban su vehículo para que los autores directos del robo supieran sobre quién tenían que actuar.
De esta forma, una vez que la víctima subía a su vehículo y se ponía en circulación para llevar la recaudación a su entidad bancaria, los delincuentes le bloqueaban el paso con otro vehículo y, una vez detenido, se bajaban "embozados y portando objetos contundentes de manera intimidatoria para que la víctima les entregara el dinero".
En el marco de la investigación, los antes descubrieron que uno de los vehículos que estaba siendo investigado por su posible implicación en estos robos con violencia y que habían dado origen a esta operación podría estar implicado también en una serie de robos con fuerza en las cosas.
Gracias a este descubrimiento, pudieron comprobar que estos robos con fuerza en las cosas eran cometidos por otro grupo criminal distinto al anterior y especializado en los robos por alunizaje. Estos delincuentes utilizaban vehículos de alta gama, siempre de la misma marca aunque no del mismo modelo, que previamente habían sustraído y los empotraban contra los escaparates de los establecimientos que habían elegido como objetivo.
DETENCIONES
Durante la investigación, la Central COS de la Guardia Civil de Toledo comunicó a las patrullas de servicio que a unos agentes de la Policía Nacional de Toledo habían comunicado la fuga de varias personas que habían intentado reventar un escaparate de una tienda de telefonía móvil con un vehículo.
Tras tener conocimiento de estos hechos, la Guardia Civil montó un dispositivo de cierre y control y verificó que los datos facilitados eran coincidentes con los investigados en esta Operación.
Minutos después, en la localidad de Cedillo del Condado (Toledo), se procedió a la detención de seis hombres que viajaban en dos vehículos, uno de ellos el investigado, que portaba placas de matrícula falsas y estaba sustraído.
Tras estas primeras detenciones se han realizado varios registros domiciliarios en las localidades de Cedillo del Condado, Carranque y Yuncos y se ha detenido en estas localidades y en Illescas a otras siete personas, seis hombres y una mujer.
De esta forma, la Guardia Civil ha detenido a 13 personas, siete de ellas especializadas en el robo con violencia en intimidación y otras seis en el robo con fuerza en las cosas.
De los delitos esclarecidos, cuatro son robos con violencia e intimidación cometidos en las localidades de El Viso de San Juan, Yuncos y dos en Fuenlabrada; dos robos con fuerza en las cosas en Daganzo de Arriba, dos robos con fuerza en las cosas en Madrid, siete delitos de sustracción de vehículos en las localidades de Illescas, Yuncos, Móstoles, Pinto, Arroyomolinos y Moraleja de Enmedio; cuatro delitos de daños, tres delitos de seguridad vial, tres delitos de resistencia y desobediencia grave, un delito de hurto, otro de falsificación de placa de matrícula y otro de pertenencia a grupo criminal.
Asimismo, durante los registros se han recuperado cinco vehículos de alta gama y se han intervenido otros cuatro turismos que habían sido utilizados para la comisión de los delitos, así como un dispositivo electrónico para la sustracción de vehículos de alta gama, extractores de bombines, una radial de gasolina, un inhibidor de frecuencia, cizallas, palanquetas y otros efectos.
Los arrestados han sido puestos a disposición del Juzgado de Instrucción de Guardia número tres de Illescas, que ha decretado el ingreso en un centro penitenciario de cuatro de ellos.