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La central de Trillo simula un incendio y un terremoto que afecta a su sistema de refrigeración en su ejercicio anual

La central nuclear de Trillo (Guadalajara) ha realizado este martes su simulacro anual preceptivo, de acuerdo con los requerimientos establecidos en su Plan de Emergencia Interior. En este ejercicio ha simulado un incendio y un terremoto que afectó al sistema de refrigeración, según ha informado el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN).
En el ejercicio ha participado también la organización de respuesta ante emergencias del CSN y de la Subdelegación del Gobierno en Guadalajara. La actuación del organismo regulador se ha realizado desde la Sala de Emergencias de respaldo (SALEM 2) situada en el cuartel general de la Unidad Militar de Emergencias (UME), en Torrejón de Ardoz (Madrid). Desde allí el CSN ha realizado el seguimiento de la instalación y de las actuaciones del titular para la recuperación de las condiciones de seguridad.
El simulacro ha comenzado con la declaración de un incendio, de duración superior a 10 minutos, que ha afectado a un sistema de seguridad (generador diesel de salvaguardia) y que ha sido extinguido por la brigada contra incendios propia de la planta.
Además, en el ejercicio se ha simulado también un terremoto de magnitud igual o superior a la base de diseño que ha generado la pérdida de energía eléctrica exterior y parte del suministro eléctrico interior. Además una réplica del terremoto ha afectado al sistema de refrigeración de la planta.
Como consecuencia de la degradación de la situación el CSN ha recomendado al Centro de Coordinación Operativa (CECOP) de la Subdelegación de Gobierno la declaración de la situación 3 del Plan de Emergencia Nuclear de Guadalajara (PENGUA) en un radio de 3 kilómetros, y en 5 kilómetros en la zona hacia la que se dirigen los vientos (sector sur). Esta situación conlleva la evacuación y preparación de profilaxis radiológica como medidas preventivas.
Además, el resto de la población ubicada en un radio de 10 kilómetros ha recomendado el confinamiento y la preparación de profilaxis.
Mientras, la central ha alcanzado la categoría IV ("emergencia general"), lo que supone la evacuación de los trabajadores no esenciales y la permanencia en planta de todos los medios humanos previstos para afrontar cualquier medida que se necesite.
El CSN ha llegado a activar a todos los grupos de apoyo de su Sala de Emergencias (SALEM), tal y como establece el modo 2 de la Organización de Respuesta ante Emergencia.
De haberse producido en la realidad, un suceso de esta naturaleza habría sido clasificado con nivel 3 en la Escala Internacional de Sucesos Nucleares (INES).