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La Universidad de Sevilla rectifica: copiar será motivo de expulsión

La Universidad de Sevilla aprobó el pasado mes de septiembre una polémica normativa de evaluación de exámenes, dentro del Reglamento de Actividades Docentes, cuyo propósito era "garantizar a todos los alumnos su derecho a terminar la prueba pese a que, durante su realización, sea pillado copiando por un profesor". 
Esta nueva regulación no suponía el suspenso inmediato del alumno ni la expulsión del aula como hasta el momento; con ello, la Hispalense pretendía "dar garantías" al estudiante para que, en caso de que este reclamara ante la Comisión de Docencia por considerar que "el profesor no tiene pruebas suficientes de que ha copiado o que se ha excedido al suspenderlo", hubiera un examen escrito y finalizado al que acudir para su evaluación, si la citada comisión decidiera que ésta procediese.
Cambio de rumbo
Esta iniciativa no verá finalmente la luz. El Consejo de Gobierno Extraordinario de la Universidad de Sevilla ha decidido este lunes en una reunión extraordinaria dejar sin efecto el artículo 20 de la 'Normativa Reguladora de la Evaluación y Calificación de las Asignaturas', según ha declarado el rector Joaquín Luque, "para evitar malas interpretaciones". En rueda de prensa, Luque explicó que esta decisión se produce para "reafirmar el compromiso de la Universidad de Sevilla con la recompensa al mérito y el esfuerzo, la reprobación de conductas fraudulentas y la alta valoración de la figura del profesor".
La 'Normativa reguladora de la Evaluación y Calificación de las Asignaturas' ya provocó la semana pasada, entre otras reacciones, la del presidente de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán, quien animó a la Hispalense a rectificar por considerar que "el tramposo no es un ciudadano respetable". Por su parte, el consejero de Innovación, Ciencia y Empresa, Martín Soler, tachó de "disparate" y "error" la mencionada norma. A.V.