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Vallvidriera no quiere ser Barcelona

Depender o no depender de Barcelona, esta es la cuestión que los habitantes de la vecina Vallvidrera han votado simbólica y masivamente este sábado. Los vecinos denuncian el abandono que sufren por parte del Ayuntamiento.
Y a juzgar por los resultados, no están muy contentos con eso de depender administrativamente de Barcelona que todos los días miran desde lo alto de la sierra de Collserola.
Sus reivindicaciones son las básicas que se pueden esperar de un municipio de montaña que ha crecido al abrigo de una gran ciudad: mejores comunicaciones, poder aparcar, caminos asfaltados.
Pero lo que ha motivado esta pequeña rebelión popular es lo que denominan "absolutismo del Ayuntamiento de Barcelona".
Y por si fuera poco, la nieve, que aún se ve en los rincones de este barrio que se siente un pueblo, ha averiado el funicular que les une con la metrópoli, y va para largo.