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El Vaticano insiste en que las iglesias locales deben denunciar ante la justicia las sospechas de abusos

El presidente de la Pontificia Comisión para la Protección de los Menores, el cardenal Sean O'Malley, ha insistido en la obligación por parte de las iglesias locales de denunciar ante la Justicia las sospechas de abuso sexual.
"Los miembros de la Comisión queremos afirmar que nuestras obligaciones --en relación a la ley civil-- deben ser sin duda respetadas, pero también que todos tenemos la responsabilidad moral y ética de denunciar los presuntos abusos a las autoridades civiles que tienen la tarea de proteger a nuestra sociedad más allá de estos vínculos", señala el Vaticano en un comunicado.
La Comisión informa de que ha presentado recientemente al Papa "un amplio panorama de las iniciativas de educación de la Comisión en las Iglesias locales de los últimos dos años" y explicita que se ha reafirmado la voluntad del clero local "de ofrecer material para los cursos que se desarrollan en Roma, incluyendo, entre otros, el programa anual de formación para los nuevos obispos y para las oficinas de la Curia romana para que puedan utilizarlos en sus esfuerzos encaminados a la protección de los menores".
"Como ha afirmado claramente el Papa Francisco: Los crímenes y pecados de los abusos sexuales a menores no pueden ser mantenidos en secreto por más tiempo. Me comprometo a la celosa vigilancia de la Iglesia para proteger a los menores y prometo que todos los responsables rendirán cuenta", recuerda la Comisión.
O'Malley precisa que en Estados Unidos, la Conferencia Episcopal indica claramente "la obligación de todas las diócesis y de todo el personal de denunciar las sospechas de abuso a las autoridades públicas".
"Todos los años, durante la reunión de noviembre, en una sesión formativa para los nuevos obispos, se reafirma dicha obligación y todos los meses de febrero la segunda Conferencia propone un programa de formación para los nuevos obispos donde se reitera clara y explícitamente ese deber", concreta.