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El Vaticano lanza un nuevo sistema tarifario en las causas de santificación

El prefecto de la Congregación para la Causas de los Santos, el cardenal Angelo Amato, ha anunciado un nuevo sistema tarifario en las causas de canonización o santificación que pretende eliminar "las desigualdades entre las diversas causas" a través de un principio de sobriedad y equidad.
Se trata de una respuesta conjunta por parte de la propia Congregación y varios postuladores de causas para la santificación de personas a la petición de la Santa Sede de presentar un balance económico de gastos, según informa el diario oficial del Vaticano, el 'Osservatore Romano' en su edición de este miércoles.
"Es bueno que los protagonistas --ha apuntado Amato-- conozcan los gastos que tienen, tanto las tasas de la Santa Sede, como la remuneración de los postuladores". Además el prefecto ha informado de que "se han comenzado a hacer llegar ofertas a las causas más pobres". De esta manera, según ha precisado Amato, la Congregación puede estar disponible para "eventuales peticiones por parte de causas que merezcan un subsidio".
A propósito de la próxima canonización de Juan XXIII, el cardenal Amato ha precisado que "no se han hecho descuentos, y que el Papa Francisco ha eximido --la canonización-- del milagro". Para el alto prelado, el Papa "sólo ha reducido los tiempos, para hacer posible la gran oportunidad en la Iglesia entera de celebrar en 2014 a Juan XXIII, quien inició el Concilio Vaticano II y con Juan Pablo II, el propulsor de las raíces pastorales, espirituales, y doctrinales de los documentos conciliares".
Amato ha precisado que la Positio --la tesis sobre la vida-- de Juan XXIII "está llena de milagros y fama para realizarlos" por lo que su canonización quedaría fuera de las llamadas equivalentes. Las canonizaciones equivalentes son aquellas en las que no se necesita un milagro, sino que es suficiente con que el Papa firme un decreto. El Papa Urbano VIII introdujo esta fórmula en 1632 y sólo puede usarse cuando el beato es venerado desde hace mucho tiempo.
Amato ha aclarado que las señales de gracia y su fama para realizar milagros "provienen de todo el mundo y que en muchas ocasiones están acompañadas de documentación médica". Entre los casos más interesantes, el cardenal se ha referido a la historia de una mujer de Nápoles que en 2002 "ingirió sin querer una bolsa de cianuro". "Invocando al beato se salvó del envenenamiento sin dañar los riñones, o el bazo, y curando al mismo tiempo la cirrosis hepática", ha precisado, para añadir que este milagro "forma parte del proceso de beatificación y canonización".
El cardenal Amato también se ha referido al trabajo de la Congregación para las causas de los Santos. Así, ha recordado que en 2013 hubo 18 ceremonias de beatificación para 540 nuevos beatos, entre los que había 528 mártires y 12 confesores. El año pasado el Papa Francisco canonizó a 804 santos nuevos de los 800 eran mártires y 4 confesores. Además, decretó 2 canonizaciones equivalentes la de Pedro Fabro, el primer sacerdote jesuita, y la mística italiana Angela de Foligno.
Antes del Papa Francisco, Benedicto XVI usó la canonización equivalente con Hildegarda de Bingen y Juan Pablo II, con Kinga de Polonia.