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Verano en la nieve

Nada de playa, los veraneantes, este año, se van de vacaciones a esquiar. El verano ha llegado tarde y acompañado de lluvias, y las últimas nevadas han hecho retrasar el final de la temporada de de esquí, de la que aún se puede disfrutar.
En el valle de Benasque (Huesca) aún continúan los montañeros y esquiadores realizando bajadas de unos mil metros de desnivel acumulado.
El calor no es un impedimento. La temporada de nieve en el Pirineo continúa abierta después de las últimas nevadas de una primavera lluviosa y recién terminada.
Entre los primeros veraneantes de la temporada, son muchos los que han cambiado el azul del mar por el blanco de la nieve.
El refugio altoaragonés de la Renclusa, situado a 2.140 metros, ha sido uno de los puntos de disfrute elegidos.
Allí, la nieve permanece "muy buena, es calidad primavera, pero esta muy bien asentada y es fácil de esquiar", según ha explicado uno de los guardas de la Renclusa, Antonio Latón.
El mejor momento para esquiar es antes de las 11 o las 12 de la mañana, ha añadido Latón, que confía en que estas buenas condiciones de nieve puedan prolongarse, al menos, durante una semana más.
La primavera ha traído hasta el Pirineo a pocos esquiadores, debido a las constantes precipitaciones. Pero aún queda un inicio de verano en el que disfrutar de sol y nieve. PGD