Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Vivir con medio cuerpo

A pesar de tener sólo la mitad de un cuerpo, Kenny Easterday insiste en que puede llevar la vida de un hombre normal. Es tan pequeño que cabe en una maleta, pero este hecho no le ha impedido ni tener un trabajo ni jugar a los bolos o al billar. Tampoco es problema para su actual pareja, Nicky, con la que cuida de su hija de siete años que esta tuvo con su anterior pareja.
Easterday asegura que la quiere como si fuera su propia hija, pero tiene unas grandes expectativas de ampliar pronto la familia, y al ser posible, con un varón, cuenta un documental de la televisión americana: “Necesito un niño que lleve mi sangre”. A Desiree la adoro, pero ella al ser un niña quiere está todo el día con su mamá”. 
Easterday, de 35 años, nació con una enfermedad rara que le impidió que su espina dorsal se desarrollara normalmente. A los seis meses de edad, se sometió a una operación donde los médicos tomaron la decisión de amputarle las piernas, para así poder completarle la espina dorsal. Tras la intervención, los facultativos aseguraron a los padres de Kenny que no le daban más de 21 años de vida. RGM.