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La Xunta modifica el copago de servicios para dependientes, que se ajustará a la renta y al tipo de recurso solicitado

El Gobierno autonómico amplía la atención a dependientes con nuevos recursos y servicios concretos para cada tipo de discapacidad
La Xunta ha cambiado el modelo de copago de los recursos y servicios ofrecidos a las personas dependientes que, a partir de ahora, financiarán en función de su capacidad económica --para la que también se tendrá en cuenta el patrimonio personal y no sólo la renta--, así como del tipo de servicio y de la intensidad de éste --que dependerá del grado de discapacidad--.
Así lo recoge el decreto publicado este martes en el Diario Oficial de Galicia (DOG), que regula la cartera de servicios sociales para la promoción de la autonomía personal y atención a las personas en situación en dependencia que entrará en vigor el próximo mes.
Según han explicado a Europa Press fuentes de la Consellería de Traballo, con estos cambios, aquellas personas que, por ejemplo, precisen atención residencial, dejarán de aportar el 75 por ciento de su pensión para pagar en relación a las tres variables.
Además, con esta medida, la Administración amplía el modelo de atención a las personas en situación de dependencia con nuevos recursos y una cartera específica de servicios en función de cada tipología concreta de discapacidad, que se definirán atendiendo "a la especialización de los colectivos a los que vayan dirigidos".
Según ha informado, "este nuevo modelo de atención cambia el paradigma de la prestación de los servicios para las personas con dependencia" por el que se pasará de acreditar a los centros a acreditar los servicios concretos que podrá prestar cada uno de ellos. Además, rebaja "las barreras de edad" a los 16 años.
De esta forma, ha asegurado, esta medida supondrá "la optimización" de los recursos disponibles, "una mayor oferta y diversificación" y la "personalización y adaptación" a las necesidades y al perfil de cada colectivo.
PERSONALIZACIÓN DE LOS RECURSOS
La oferta de servicios se articulará de tres formas distintas. En primer lugar, habrá unos servicios comunes, que serán aquellos que se prestarán a cualquier persona "con dependencia reconocida pero sin diagnóstico específico". En este grupo se incluyen la teleasistencia, ayuda en el hogar y atención diurna, entre otros.
Servicios específicos, diseñados para personas dependientes por una causa específica --alzheimer, discapacidad física, parálisis cerebral, etcétera--, a los que se les ofrecerá, por ejemplo, atención residencial.
Finalmente, se proveerá un servicio de asistencia personal, "dirigido a facilitar el apoyo personal, la inclusión" social y educativa y la "promoción y participación" de las personas "de dependencia severa", con el propósito de permitir su desarrollo en actividades diarias, laborales y educativas y su participación social y económica.