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Zapatero: "Estas infraestructuras hacen más fuertes a Madrid y a España"

"La joya de la corona de las Cercanías en España". Con esta frase el presidente del Gobierno ha definido la estación de Cercanías de Sol, inaugurada este sábado en Madrid. Zapatero afirmó además en el acto, en el que participaron la presidenta de la Comunidad, Esperanza Aguirre, y el alcalde de la capital, Alberto Ruiz-Gallardón, que con "infraestructuras como estas estamos haciendo fuertes a a Madrid y a España.
El acto en las instalaciones estuvo marcado por la cordialidad, a pesar de que durante la construcción la Comunidad de Madrid ha arremetido en más de una ocasión contra el Gobierno central por el retraso en las obras, que se han prolongado a lo largo de seis años.
Hoy, Aguirre y Zapatero han hecho las paces durante la inauguración de la nueva estación, aunque la presidenta madrileña durante su discurso no se desmarcó de su línea y dijo que seguramente habrá gente que diga que "ya era hora".
A pesar de ello, el ambiente que rodeó al acto fue cordial  y Aguirre también afirmó que la infraestructura será "el símbolo de la colaboración institucional" con el Ministerio de Fomento.
70.000 personas diarias
La estación que entrará en servicio el próximo domingo tiene una capacidad de operación de unas 70.000 personas diarias. La infraestructura se encuadra en la inversión de 550 millones de euros del Gobierno para el conjunto de la conexión Atocha-Chamartín (las dos estaciones madrileñas que cuentan con tren de alta velocidad), de los que 155 millones han sido específicamente para las obras de la estación de Cercanías de Sol.
Aparte de agilizar las líneas de cercanías de la región y hacer más rápido el transporte de los madrileños, la estación de Sol permitirá llegar en cuatro minutos a Atocha y en diez a Chamartín, y hará posible llegar a la terminal 4 de Barajas en veinte minutos cuando acaben las obras del ramal que irá desde Chamartín, a finales de 2010.
Las demoras en las obras  
Zapatero reconoció que los trabajos sufrieron retrasos, pero explicó que era una obra muy compleja porque hay obras subterráneas, como la estación de metro de Sol. Además, se ha encontrado con imprevistos como la aparición, en mayo de 2006 de los cimientos de una vieja iglesia, lo que llevó a la Comunidad a paralizar los trabajos durante ocho meses.
Rodríguez Zapatero ha asegurado que este tipo de infraestructuras sostenibles favorecen la lucha contra la crisis económica y la competitividad, y ha apuntado que "Sol es la joya de la corona de las cercanías en España", al tiempo que ha afirmado que con esta obra se aproxima un poco el sueño de que la ciudad albergue los Juegos Olímpicos de 2016.