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Más de la mitad de los afectados por colitis ulcerosa considera que la enfermedad puede controlar sus vidas

Más de la mitad de los afectados por colitis ulcerosa (CU) ha considerado que puede llegar a controlar su vida, con el consiguiente impacto psicológico que esto conlleva, según ha informado el jefe del departamento de Gastroenterología del Hospital Clínic de Barcelona, el doctor Julián Panéz.
La autoestima, las relaciones personales, el trabajo y los ratos de ocio se ven afectados constantemente por la patología, de tal forma que el 41 por ciento de los pacientes considera que la CU determina el tipo de trabajo que desempeñan, el 55 por ciento ha tenido que solicitar una baja laboral a causa de su enfermedad y el 38 por ciento reconoce que ha disminuido su autoestima desde que padece la enfermedad.
Estas son algunas de las principales conclusiones expuestas por el doctor Panés en el Congreso Europeo de Gastroenterología, organizado por Abbvie, en el que se han tratado varias cuestiones relacionadas con la CU.
"Es una patología que cursa a brotes, y que en ocasiones afecta de forma notable a la calidad de vida del paciente. Resulta fundamental informar al paciente para que se involucre en todos los pasos de su tratamiento, tanto en el marco de la consulta con el especialista, como en su casa, para mantener la enfermedad bajo control, y estar atento a su evolución", ha explicado el doctor Panés.
Las formas más importantes para prevenir la enfermedad de forma precoz y resolver los síntomas de los pacientes son la monitorización farmacológica, el control estricto y el conocimiento del perfil del paciente, según se ha puesto de manifiesto también en el simposio. Además, la relación médico-paciente y la educación sanitaria son factores determinantes en el abordaje de la CU y en la evolución del paciente.
La CU es una enfermedad inflamatoria intestinal que afecta aproximadamente a 200 personas de cada 100.000 en occidente. Los síntomas más molestos que señalan la mayoría de los pacientes son la urgencia para ir al baño y el dolor, mientras que solo el 6 por ciento de los médicos y el 11 por ciento de las enfermeras consideran el dolor uno de los síntomas más limitantes de la CU.
DIFERENTE PERCEPCIÓN
El 55 por ciento de pacientes afirma haber padecido alguna alteración en su calidad de vida, pero los médicos y enfermeras perciben la CU como un trastorno que afecta a la calidad de vida en un 35-37 por ciento, respectivamente.
La diferencia de percepción entre pacientes y médicos y enfermeras también se da respecto a las exacerbaciones. Los profesionales sitúan el número habitual de exacerbaciones sufridas al año entre un 3,4 y un 3,8, frente al 5,5 que establecen los pacientes. Estos opinan que el estrés es la causa más común de las exacerbaciones de la enfermedad, mientras que los médicos consideran más la evolución natural de la enfermedad y no tomar el tratamiento.