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Un agente de Scotland Yard dice que no hay reglas "de oro" para negociar en un secuestro

El agente del Hostage and Crisis Negotiation Unit de Scotland Yard, Neil Stapley, ha afirmado este martes en Zaragoza que "no hay una regla de oro" para negociar con secuestradores.
Stapley ha participado esta tarde en las Jornadas sobre 'Secuestros y toma de rehenes por parte de grupos terroristas: prevención y respuestas' organizadas por la Fundación Manuel Giménez Abad y que se celebran en el Palacio de La Aljafería, sede de las Cortes de Aragón.
Precisamente, las cooperantes españolas Montserrat Serra y Blanca Thiebaut permanecen secuestradas desde hace dos semanas en el Cuerno de África por terroristas islamistas. También han sido secuestrados los cooperantes Ainhoa Fernández de Rincón y Enric Gonyalons en un campamento de refugiados saharauis.
En su intervención ante el auditorio, Neil Stapley ha expresado que "no hay ninguna regla fija", por lo que es preciso conocer al "enemigo" y basar el trabajo en las experiencias de secuestros anteriores. Stapley intervino en un "incidente" en la frontera de Níger con Mali, en un caso en el que un grupo terrorista islámico secuestró a una pareja suiza, y dos ciudadanos británico y alemán.
Stapley ha explicado que en un "incidente" de este tipo participan varios actores, que son las agencias de seguridad, los equipos policiales, los familiares, los medios de comunicación y la sociedad. Los negociadores actúan como "filtros", como "amortiguadores".
En su caso, los negociadores acordaron abrir una única vía de comunicación "para evitar confusiones, malentendidos", mientras que los secuestradores "iban a intentar abrir múltiples canales", querían negociar individualmente.
"Cada criminal es distinto, no tiene normas concretas", ha indicado el agente de Scotland Yard, quien ha señalado que la negociación se basa en "una escucha activa" y de hecho "tiene que ser un 80 por ciento escuchar y un 20 por ciento hablar".
"Los secuestradores intentan que esa etapa dure lo más posible", por lo que "lo más importante es que el tiempo sea corto y no ceder a sus presiones".
También es preciso que los terroristas aporten pruebas de vida de que los secuestrados están vivos para saber "si realmente están vivos o si hay otra persona que quiere explotar esa situación".
Neil Stapley ha mencionado la importancia de que el negociador que dialoga con los terroristas conozca varios idiomas para evitar confusiones debidas a una mala traducción. Para hablar con los secuestrados es preciso recurrir a los traductores porque "es muy difícil que se pongan los rehenes al teléfono", dadas las complicaciones operativas para el grupo terrorista.
Otra de las claves es comprobar si los secuestradores son terroristas o "simplemente un criminal normal", ha dicho el agente de Scotland Yard.
En el caso del secuestro en el que Stapley intervino fue importante conocer el Corán para saber en qué principios se basan los secuestradores. Además en ese caso hubo dos imames europeos "dispuestos a dialogar con el líder".