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La aglomeración en el andén llevó a la gente a tratar de cruzar por las vías, según los testigos

"Cientos de viajeros bajaron en el andén de Castelldefels y se aglomeraron" para salir, explica Marcelo Cardona, testigo del accidente de tren que esta madrugada arrolló a doce personas y dejó heridas a otras 14.  La pasarela estaba "encadenada" y el paso bajo tierra estaba "sin señalización", por lo que la gente se encontró en una aglomeración para salir de la estación. Por eso, muchos decidieron cruzar por las vías, indica.
Cardona, que se encontraba con su familia, ha indicado que la gente esperó a que se fuera el convoy que les había dejado para iniciar el cruce en "oleadas", pero entonces el tren de alta velocidad les arrolló. "Se escucharon golpes", señala el testigo. 
Según otro testigo, Fernando Ortega, el tren "iba abarrotado de gente, sobre todo jóvenes que, como yo, iba a la playa para celebrar la verbena de San Juan", indicó este testigo, que atendió a varios de los heridos de la tragedia, "algunos en muy mal estado", ha afirmado.
Fernando Ortega, que había tomado el tren en la estación barcelonesa de Sants, cruzó las vías del tren, como muchos otros viajeros, por un lugar indebido, "después de comprobar que una pasarela elevada estaba cerrada y que el paso subterráneo es muy estrecho y estaba lleno de gente".
"Era la primera vez que iba a Castelldefels y por eso seguí a la gente que, como yo, se dirigía a la playa. Nada más cruzar la vía, escuché el pitido de un tren y vi una luz. De repente oí golpes muy fuertes", relata Fernando Ortega conmocionado por lo que después vio a su alrededor.
El tren de cercanías había salido de Barcelona en dirección a la localidad de Vilanova i la Geltrú, y paró en Castelldefels sobre las 23,30 horas para que bajaran los pasajeros que iban a su playa para unirse a la fiesta que, como en otros muchos lugares de la costa catalana y levantina, celebraba la verbena de San Juan, de gran tradición en Cataluña.
Las víctimas -doce muertos y trece heridos, tres en estado crítico- fueron arrolladas por un tren Alaris que cubría el trayecto entre Valencia y Barcelona y en el que viajaban 45 pasajeros.
El propietario del bar de la estación de Castelldefels, ha indicado que escuchó "un fuerte impacto" y que cuando salió a la calle "me encontré con la tragedia".