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La amenaza de la tuberculosis toma bríos en medio de la crisis global

La ONU advirtió hoy de que la tuberculosis, una enfermedad que a pesar de tener cura mata a 1,75 millones de personas al año, puede expandirse aún más si se reducen los fondos para la investigación a consecuencia de la crisis.
"No aceptamos que en nombre de la crisis se obligue a una persona a elegir entre pagar por el tratamiento y dar de comer a sus hijos", afirmó hoy el secretario general de la ONU para el sida, Michel Sidibé, en un foro mundial que se lleva a cabo en Río de Janeiro y que coincide con el Día Internacional contra la Tuberculosis.
Se calcula que en 2009 se destinarán 3.000 millones de dólares al combate de esta enfermedad, que contraen 9,27 millones de personas por año.
El 87% de estos fondos proviene de los gobiernos de 94 países, en su mayoría europeos, el 9% del Banco Mundial y el resto, de donantes privados.
Según la ONU, faltaría añadir otros 1.600 millones de dólares para conseguir avanzar en los Objetivos del Milenio, uno de los cuales es reducir la mortalidad por tuberculosis a la mitad en el 2015.
"Con este panorama, creemos que en el 2010 la brecha entre lo que se va a invertir y lo que se necesita crecerá hasta 4.000 millones de dólares", dijo el director del Fondo Mundial contra el sida, la tuberculosis y la malaria, Michel Kazatchkine, en referencia a las tres enfermedades más mortales en los países pobres.
La estrecha relación entre el sida y la tuberculosis es una de las mayores preocupaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que hoy reveló que un cuarto de los fallecidos por tuberculosis, casi medio millón al año, estaba infectado con el virus del sida, el doble de lo que se creía hasta ahora.
"La integración de los tratamientos del sida y la tuberculosis es el mejor modo de curar ambas enfermedades y de restaurar la dignidad de las personas", defendió Sidibé.
Además de esta mortal combinación de dolencias, la OMS constató que el declive de la tuberculosis es "extremadamente lento", a un ritmo de un uno por ciento anual.
"A este ritmo sólo la erradicaremos en varios milenios. Tenemos que acelerar el combate usando todo nuestro armamento y apostando por la innovación", destacó el director del departamento de tuberculosis de la OMS, Mario Raviglione.
Otra tendencia perversa es el estancamiento del porcentaje de casos que se diagnostican. Se cree que un tercio de las muertes que se producen por tuberculosis no entra en las estadísticas porque no son detectados.
Las malas prácticas de médicos sin experiencia o el abandono temprano del tratamiento por parte de los pacientes están influyendo en la multiplicación de la variedad resistente a los fármacos, que ya alcanza a 500.000 personas, y es "mucho más difícil de tratar y mucho más mortífera", puntualizó Raviglione.
Al menos un 10% de estos casos desemboca en la variante "multirresistente", que hace inútiles la mayoría de los medicamentos actuales, por lo que los pacientes tienen gran probabilidad de morir.
De esta variante, se han registrado casos en 55 países, entre ellos varios latinoamericanos como Argentina, Brasil, Colombia, Ecuador, México y Perú, y europeos, como el caso de España.
No obstante, tanto América Latina como Europa son regiones "en buen camino" para alcanzar las metas de la OMS en el 2015. En el otro extremo se sitúan África, las antiguas repúblicas soviéticas y el sureste asiático.
El secretario ejecutivo de la Asociación Stop TB, Marcos Espinal, llamó a depositar la esperanza en los avances científicos, que prometen revolucionar el tratamiento en los próximos años.
Espinal explicó que diversos laboratorios están realizando pruebas clínicas de cinco nuevos medicamentos que podrían reducir el tiempo de tratamiento de seis a cuatro meses y que, además, está en fase de desarrollo una novedosa herramienta de diagnóstico para la variedad multirresistente a los fármacos.
Pero la gran novedad se alcanzará cuando se termine el desarrollo de alguna de las nueve vacunas que actualmente se encuentran en fase de pruebas, según Espinal, y que podrían suponer la erradicación definitiva de esta enfermedad.