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Plasma en un musical el horror de sufrir anorexia

Volver de los infiernos más profundos después de la anorexiaYoutube When Strawberrys Are Not Enough

Charley Williams es una mujer londinense de 38 años que ha sufrido trastornos alimenticios desde los 17. Llegó a pesar tan solo 25 kilos, pero gracias al nacimiento de su hija, Daisy, salió del profundo pozo en el que había caído.

Según informa The Sun, diez años después de que Charley empezara a vivir su infierno sale el musical, cuyas canciones fueron escritas por ella misma en sus peores momentos. Llevará por título 'When Strawberrys Are Not Enough' (en español, 'Cuando las fresas no son suficientes'), en referencia a aquel tiempo en el que Charley comía tan solo 100 gramos de fresas tres veces al día.
Charley comenzó con trastornos alimenticios cuando tenía 18 años, tras sufrir bullying en el colegio y convivir con un desorden de déficit de atención no diagnosticado.
“Para sobrellevar el colegio empecé a desarrollar un perfeccionismo clínico como forma de compensación por las buenas notas, pero todo el tiempo extra y el esfuerzo que gastaba en mantener las notas era solo una máscara”, cuenta emocionada Charley.
Se dio cuenta de que la dieta era la única cosa que podía controlar, y para cuando cumplió 17 ya se saltaba comidas y vomitaba cuando comía. Siempre mantuvo sus notas sin bajar del excelente, pero su peso empezó a descender de una manera vertiginosa.
A pesar de que su familia intentó cambiar sus hábitos desesperadamente, Charley afirma que no podía hacer nada más que seguir en ese camino porque “había una voz muy poderosa dentro de su cabeza que le decía que no debía comer”.
A los 20 años Charley pesaba tan solo 25 kilos, lo que la llevó a estar al borde de la muerte. Por ello, ingresó de urgencia en un hospital privado. Sin embargo, Charley continuó con su trastorno alimenticio. Se las apañaba para engañar a las enfermeras y hacerlas pensar que estaba ganando peso, cuando en realidad estaba llegando a un extremo más crítico aunque ella se siguiese viendo gorda en el espejo.
Sus análisis de sangre solo mostraban un retroceso, por lo que tuvo que ser alimentada por tubos que le llevaban la comida directamente al estómago.
Aquí no acabaron sus problemas, pues a la edad de 26 cayó de lleno en la bulimia. Ahí fue cuando empezó a escribir sus propias canciones, para aliviar su dolor. “Era la única cosa que me daba algún placer durante la época más oscura de mi vida”, explica Charley.
A los 31 consiguió salir definitivamente del hospital, y empezó a recuperarse. En esa misma época fue cuando dio a luz a su hija Daisy, la cual, admite, fue la que le hizo recobrar las ganas de recuperarse y vivir.
“Estaba en shock. No entendía como mi cuerpo había sido capaz de soportar otra vida dentro de él después de todos los años de estrés que le había dado”.
Por ello, ahora se ha puesto en marcha el musical que va a contar la historia de su vida y enseñar los momentos más oscuros. Con ello Charley tiene la esperanza de concienciar al mundo de cómo es un trastorno tan grave como la anorexia o la bulimia, y también espera poder evitar muchos otros casos.
“La música es algo con lo que la gente se puede sentir identificada, y espero que estas canciones puedan entrar profundamente en sus emociones y darse cuenta de lo mal que está el protagonista”.