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¿Qué ha cambiado desde el accidente de Spanair?

Restos del avión siniestrado el 20 de agosto de 2008. Foto: Efetelecinco.es
Tanto la Asociación de víctimas, como el Sindicato Español de Pilotos de Líneas Aéreas (Sepla) o el Colegio de Pilotos (Copac) han pedido una revisión de este informe final que establece que la tripulación perdió el control por no haber configurado el avión correctamente.
Más concretamente, la Asociación de Afectados considera que el contenido del informe es "sangrante" ya que "oculta la verdad". Para su presidenta, Pilar Vera, las conclusiones han conseguido una pérdida total de la confianza por parte de las víctimas respecto al Ministerio de Fomento; además están escandalizados por tanta "despreocupación gubernamental".
Fomento ha respondido pidiendo "respeto" para los profesionales de la CIAIAC, asegurando que desde su dependencia no se ha "condicionado" dicho informe.
Ante este caso, todavía faltan las declaraciones que serán tomadas por el Tribunal Superior de Justicia de Madrid a los dos técnicos y tres directivos de la compañía, que son los presuntos culpables del homicidio imprudente de las 154 víctimas fallecidas el 20 de Agosto de 2008 en Barajas.
Después de tres años, la investigación todavía no ha concluído, y aunque muchos piensan que el proceso se está llevando a cabo de una manera demasiado lenta, las fuentes indican que "avanza oportunamente" y con los mismos imputados que al principio. "Las diligencias se vienen practicando de un modo conveniente, a pesar d el volumen y la complejidad de la causa" afirman.
En otro contexto, Isaías Taboa, Secretario de Estado de Transportes, ha recibido numerosas cartas en las que se le pide la revisión de estas conclusiones sobre todo para la mejora de la seguridad aerea a largo plazo después del peor accidente de avión sucedido en a historia de nuestro país.
El Sepla afirma que "descartar el conocimiento de las causas por las que falló el sistema de alarma TOWS no parece corresponderse con un verdadero compromiso por mejorar la seguridad; más aún cuando en el pasado ocurrieron accidentes e incidentes similares y las Administraciones no hicieron nada para corregir dichas carencias".
Por lo tanto, parece que no se ha mejorado de forma notable la seguridad en los aeropuertos y compañías españolas tras el accidente. Quizá deberíamos preguntarnos si es necesaria otra tragedia de semejante magnitud para conseguir volar con la confianza suficiente de que no se haya cometido ningún error humano.