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El caso de Ana Orantes

El ex marido, tras escuchar cómo contaba su costumbre de forzarla y golpearla estando borracho, prometió venganza. La víctima declaró en televisión que el hombre la obligaba a mantener relaciones sexuales durante los periodos de cuarentena que ella intentaba seguir después de tener con él once hijos.

La hija menor, de 14 años, fue la primera persona que descubrió el crimen. Al volver del colegio presenció cómo su madre yacía en el suelo envuelta en llamas. Alertó a los vecinos y estos avisaron a un guardia civil, que intentó asistir a la víctima.

Ya era tarde, Ana Orantes había fallecido a consecuencia de las graves quemaduras que le cubrían todo el cuerpo.

En la tarde del 17 de diciembre de 1997, José P. A. golpeó a su mujer, la traslado al jardín situado a la entrada de la vivienda, la roció con gasolina y la prendió fuego.

Muerto de un infarto en prisión
El asesino de Ana Orantes, José Parejo Avivar, fue condenado a 17 años de prisión. Durante el juicio alegó enajenación mental y aseguró que ella le había provocado.
A los seis sufrió un infarto de miocardio y murió en el Hospital Ruiz de Alda, al que fue trasladado desde la prisión de Albolote, en Granada.

El asesinato de Ana Orantes fue el detonante para que el Gobierno anunciase la reforma del Código Penal en materia de violencia doméstica e instase a las víctimas a denunciar