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¿Qué le puede pasar a un menor que acosa en las redes?

Un grupo de jóvenes ante el ordenadorGtres

Los menores de 14 a 17 años que utilizan Internet y las redes sociales para acosar o hacer daño a compañeros y pueden ser castigados por un juez con distintas medidas que van desde el internamiento en un centro de reforma o el arresto domiciliario los fines de semana hasta trabajos en beneficio de la comunidad. Los acosadores por debajo de la mayoría de edad son inimputables, pero tienen responsabilidad civil y pueden ser penalizados con una multa que tienen que pagar sus padres o tutores, según advierte la Agencia Española de Protección de Datos.

En la guía para jóvenes 'Sé legal en Internet' y otra obra dirigida a padres y profesores, 'Enséñales a ser legales en Internet'  presentada este jueves 28 de enero junto con otra , en un acto en el que han participado representantes de la Fiscalía de Menores, de los ministerios de Interior, Justicia y Educación y de la Fundación ANAR. Todos estos organismos han colaborado en la redacción de los textos.
La directora de la AEPD, María España, ha alertado de que los niños son "nativos digitales, pero huérfanos digitales" por la falta de conocimiento de sus padres y profesores de los riesgos a los que los están expuestos en Internet, de los que tienen que ser informados. Asimismo, ha indicado que es igualmente "imprescindible" que los jóvenes conozcan las consecuencias que determinadas conductas online pueden acarrear para ellos mismos, sus familiares y otras personas, ya sea por desconocimiento o una falsa sensación de impunidad o anonimato.
'Sé legal en Internet' incluye ocho fichas didácticas en las que se tratan aspectos como la importancia de los datos personales que se comparten y quién pueden verlos, las consecuencias de perder el móvil o de olvidar cerrar la sesión en una red social o las implicaciones de reenviar un vídeo en el que aparecen otras personas, ya sean compañeros o profesores.
Asimismo, trata de que los menores reflexionen acerca de cómo se sentirían si, por ejemplo, se difundiera un vídeo en el que aparecen cambiándose de ropa, se comentaran detalles de su enfermedad en una red social, o recibieran amenazas para facilitar datos bancarios de sus familiares.
También explica qué es el 'ciberbullying', el 'ciberbaiting', el 'grooming' y el 'sexting', figuras que podrían llegar a ser delitos, y ofrece consejos para evitar ser objeto de estas conductas o convertirse en partícipe de las mismas. Y, en todo caso, destaca la importancia de que los menores no permitan que nadie les acose, no participen en el acoso a otras personas, ni consientan que se acose a terceros.
VIVEN EN EL MUNDO DIGITAL
Tras la presentación de estas guías, el fiscal de sala coordinador de Menores, José Javier Huete, ha afirmado que los menores ahora "viven en un mundo digital" y cualquier comportamiento que afecte a su "identidad digital" es "mucho más doloroso" para ellos que para un adulto, que "sólo entra y sale" de este mundo. "Su perfil incorpora gran parte de su vida", ha explicado.
Huete ha afirmado que la mayoría de los padres no están familiarizados con las redes sociales como para detectar si sus hijos son victimas o autores de un delito, de manera que estos buscan el consejo entre iguales, que "no es el más adecuado". Asimismo, ha afirmado que el menor no medita si lo que hace a través de Internet es grave, delictivo o dañoso para otra persona "porque no se sitúa en el lugar de la víctima" y ésta que puede llegar a la "situación radical como el suicidio".
Sobre esto último ha alertado el director de Programas de la Fundación ANAR, Benjamín Ballesteros. Según ha recordado, el número de llamadas al teléfono gratuito de esta organización de menores que piensan en el suicidio como vía para salir de la situación en la que viven o que se autolesionan, o tienen intención de hacerlo, ha aumentado de manera exponencial en los nueve primeros meses de 2015. Así, ha señalado que las llamadas de intento de autolisis han pasado de 10 en 2012 a 625 de enero a septiembre de 2015.
"Cuando un menor está pensando en quitarse la vida o en autolesionarse, acude a Internet, se pone en contacto con otros jóvenes, pregunta y le contestan como llevarlo a cabo, aumenta exponencialmente la probabilidad de que lo lleve a efecto", ha alertado este representante de ANAR, que ha pedido ponerle freno a estos dos fenómenos.
Además, ha insistido en que el acoso escolar al trasladarse a las redes sociales, 'ciberbullying', persigue al niño o adolescente hasta su casa, su dormitorio, donde sigue siendo acosado de forma permanente y "le lleva a situaciones dramáticas como solución a un problema que para él no la tiene".
También ha indicado que el 'grooming' --el acoso de adultos a menores a través de Internet-- se ha agravado hasta el punto de que algunas chicas que se han puesto en contacto con esta organización han sido agredidas hasta en grupo y que sus padres están ajenos a todo lo que le ocurre.
Por su parte, la magistrada y asesora del Ministerio de Justicia Alejandra Frías ha insistido en el control parental y ha asegurado que aunque España haya avanzado mucho en regular los delitos cibernéticos en su ordenamiento jurídico, también en lo relacionado con los menores, todavía falta que la sociedad conozca mejor los riesgos a los que se expone en Internet.
No ser ingenuo, tener precaución al charlar con desconocidos, cuidado con las comunidades peligrosas en línea o con la exposición de información personal son algunos de los consejos que da esta experta, que incide en la necesidad de "pensar antes de publicar" porque, según ha recordado, lo que se cuelga en Internet "se queda allí de por vida" porque "no hay derecho al olvido".