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La crisis y las catástrofes naturales disparan los infartos y las muertes asociadas

Episodios especialmente estresantes y condiciones límite, como las catástrofes naturales o la crisis económica, también influyen en la incidencia de enfermedad cardiovascular y disparan los casos de infarto y las muertes asociadas a esta patología.
Un estudio realizado en Estados Unidos y presentado este sábado en el congreso anual de la Sociedad Europea de Cardiología (ESC por sus siglas en inglés), que se celebra en Barcelona, ha revelado que el huracán Sandy aumentó el número de infartos en New Jersey en un 23% y la mortalidad a 30 días por causa cardiovascular en un 28%.
Este trabajo comparó el número de infartos y el número de muertes por esta causa producidos durante las dos semanas que tuvo lugar el huracán con las dos semanas previas y las dos posteriores a la catástrofe. Además, también analizó las mismas semanas de los cinco años anteriores.
"Tras examinar estos datos, los investigadores vieron que en las semanas de antes y en las de después de producirse el huracán, la incidencia de infartos era la misma, igual que en los años previos, mientras que durante el huracán esta incidencia aumentaba considerablemente, por lo que este trabajo es un ejemplo más de los efectos que tiene un episodio de estrés agudo en la salud cardiovascular", ha explicado el doctor Xavier García-Moll, cardiólogo del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau.
"El estrés puede presentarse de dos formas, como un episodio agudo o uno crónico. Este estudio es un ejemplo de episodio agudo de estrés que desencadena mecanismos que acaban desarrollando un problema cardiovascular (infarto o muerte). Así, la elevación espontánea de factores como la frecuencia cardiaca, la presión arterial y los mediadores neurohormonales (como por ejemplo, la adrenalina) pueden favorecer la ruptura de las placas ateroscleróticas lo que a su vez puede desencadenar en la formación de coágulos que provocan el infarto", afirma el doctor.
CRISIS ECONÓMICA EN GRECIA
En la misma línea apunta otro estudio que pone de manifiesto cómo afecta el estrés crónico derivado de la crisis económica griega en la incidencia de infartos. Así, el trabajo retrospectivo también contabilizó los infartos producidos en un hospital griego en el periodo de pre-crisis (desde enero de 2003 hasta finales de 2007) y el periodo de crisis (desde principios de 2008 hasta agosto de 2012).
"El trabajo muestra un notable crecimiento en el número de infartos durante la época de crisis, especialmente entre las mujeres, entre las que se contabilizó un 86% más de infartos, mientras que entre los hombres, la incidencia de infartos creció en un 28%. Aunque este trabajo se ha realizado en un único centro, reafirma los resultados de otros estudios que muestran que el estrés crónico también afecta a la salud cardiovascular", concluye el Dr. García-Moll.