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El collar de compromiso de Charlene eclipsa el Baile de la Cruz Roja

Charlene, radiante con el collar que le regaló Alberto. Foto: Gtrestelecinco.es
La ocasión lo merecía no sólo porque había que acallar todos los rumores de crisis entre la pareja sino porque además el Baile es uno de los más famosos del panorama humanitario, por ello Charlene quiso sacar a pasear la joya que el Príncipe Alberto le regaló el día de su compromiso.
Charlene fue la dama que acaparó todas las miradas en la cena de gala ofrecida por la casa real monaguesca, y  no solo por los rumores de problemas en su reciente matrimonio. La princesa estaba radiante, no dejó de sonreir en toda la noche y dejó a todos con la boca abierta al hacer su aparición con un traje que estilizaba su figura.
 
Del brazo del hijo de Rainiero, Charlene apareció con un vestido hasta los pies, de escote palabra de honor en color parma, que combinó a la perfección con el espectacular collar que su esposo le regaló y con un recogido con un tupe exagerado, que potenciaba mucho más su rostro.

Sin duda fueron los protagonistas de la ceremonia, ya que no no dudaron en lanzarse a la pista de baile una vez finalizado el cocktail amenizado por Joe Cocker.

Los 800 invitados, que habían pagado 1000 euros por presenciar la gala, fueron testigos del romántico momento, además de ver poder ver tambiéb cómo las hermanas de Alberto de Mónaco son fieles a todas las cenas caritativas.

Estefanía eligió un vestido largo, con tirantes, todo el repleto de pailetes en color nude y combinado con un recogido bajo en el pelo. Un outfit sencillo, muy de su estilo, que se enfrentó al original y acertado atuendo de su hermana Carolina, que una vez más dejó constancia de que en Mónaco pocas pueden hacerle sombra.

El elegante vestido estaba confeccionado con 'retales' de telas que poco que tenían que ver unas con otras, desde topos negros sobre fondo blanco, a flores amarillas combinadas con morado. Sin duda una mezcla explosiva digna de una Señora elegante como es la ex de Ernesto de Hannover.