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Una danesa, primera en dar a luz dos veces tras un trasplante ovárico

La danesa Stinne Holm Bergholdt, primera del mundo en tener dos partos con éxito después de un trasplante de su propio tejido ovárico. Foto: EFE.telecinco.es
"Esta es la primera vez en el mundo que una mujer tiene dos niños en partos separados como resultado de un trasplante de tejido ovárico crioconservado", señaló su médico, el profesor Claus Yding Andersen, del hospital universitario de Copenhague, quien explica el caso en la revista médica Human Reproduction.
Pero lo más sorprendente, según declaró Andersen, es que el tejido trasplantado siga funcionando cuatro años después de la intervención, hasta el punto de que la mujer, Stinne Holm Bergholdt, debe recurrir hoy a métodos anticonceptivos para evitar un nuevo embarazo.
Según Andersen, "estos resultados confirman que la crioconservación de tejido ovárico es un método válido para preservar la fertilidad y deben animar al desarrollo de esta técnica como práctica clínica para chicas y mujeres jóvenes enfrentadas a un tratamiento que puede dañar sus ovarios".
En el mundo sólo ha habido nueve nacimientos -incluyendo estos dos- como resultado de un autotrasplante de tejido ovárico previamente congelado. El primer caso fue el de una mujer belga en 2004.
La danesa Stinne Holm Bergholdt, que ahora tiene 32 años, dio a luz a una niña, Aviaja, en febrero de 2007 después del trasplante ovárico y de un tratamiento de fertilidad, y un año después se quedó embarazada de forma natural y tuvo otra niña, Lucca, en septiembre de 2008.
En 2004, los médicos le extirparon parte de su ovario derecho y lo congelaron antes de que fuera sometida a un tratamiento de quimioterapia tras ser diagnosticada con un sarcoma de Ewing (cáncer que afecta al hueso o al tejido blando).
La mujer había perdido su otro ovario años antes, debido a un tumor de carácter benigno.
Su lucha contra el cáncer tuvo éxito, pero le provocó una menopausia precoz, por lo que en diciembre de 2005 le fueron implantadas seis muestras de su propio tejido ovárico en lo que quedaba de su ovario derecho.
Según Andersen, este tratamiento puede ser ofrecido a cualquier mujer, ya que no requiere de ningún centro especializado para recoger las muestras de tejido ovárico, que "se conservan en hielo durante al menos cinco horas", lo que da tiempo de sobra para su traslado a un laboratorio equipado con tanques de nitrógeno líquido.
Y aunque existen otros métodos para preservar la fertilidad, como la crioconservación de ovocitos maduros, Andersen explicó que este sistema requiere de un tiempo del que a veces no dispone una enferma de cáncer que necesita tratamiento urgente.
Bergholdt, quien declaró que para ella fue toda una sorpresa su segundo embarazo, al que calificó como un "milagro", ha dicho que su marido y ella aún no han decidido si van a tener más niños, aunque "en un par de años quizás volvamos a pensar en ello".
Médicamente será posible, ya que aparte del buen funcionamiento del tejido que le fue trasplantado hace ya cuatro años existen otras siete muestras de su tejido guardadas en un tanque de nitrógeno líquido.
"Con la extirpación de sólo un tercio de su ovario (Stinne) tiene la posibilidad de mantener su función ovárica durante muchos años", dijo Andersen, quien opina que estos tejidos pueden conservarse hasta 40 años en nitrógeno líquido.