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La lucha contra el derrame se reanudará, pero "Bonnie" causa un considerable retraso

El almirante Thad Allen hizo este anuncio después de que BP anunciara que la plataforma que perfora el pozo auxiliar en el Golfo de México y los barcos que trabajan la lucha contra el vertido regresarán al área afectado por el derrame. EFE/Archivotelecinco.es
Los barcos que luchan contra el derrame de crudo en el Golfo de México comenzaron hoy a regresar al área afectada después de que se disipara la amenaza de la depresión tropical "Bonnie", aunque reanudar los trabajos para sellar definitivamente el pozo averiado tomará aún entre siete y diez días.
El almirante retirado de la Guardia Costera, que coordina por parte del Gobierno de EE.UU. la respuesta al vertido, Thad Allen, señaló en una rueda de prensa que la plataforma que perfora el pozo auxiliar y los entre 10 y 15 barcos que tuvieron que ser evacuados el jueves ante la amenaza de la tormenta tropical "Bonnie", ahora degradada a depresión", comenzaron a regresar este mediodía.
El Centro Nacional de Huracanes (CNH) de EE.UU. afirmó en su último boletín que "Bonnie" continúa perdiendo fuerza en su curso por las aguas del Golfo de México al bajar la velocidad de sus vientos a 45 kilómetros por hora.
También señaló que el fenómeno meteorológico se muestra "menos organizado" y, por tanto, "no se vaticina un cambio en su intensidad antes de que el centro llegue esta noche a la costa" norte del Golfo de México, entre Luisiana y Alabama.
Dos barcos pudieron permanecer en el área del vertido y proseguir con las mediaciones de presión de "Macondo", el pozo averiado que fue tapado con una campana de contención hace dos semanas.
El regreso al área del derrame de la plataforma "Development Driller III" tomará entre 24 y 36 horas y después tiene que conectarse de nuevo a los conductos para poder reanudar la perforación, lo que requerirá otras 8 o 12 horas.
Con todo, "si se suma todo, probablemente estaremos entre siete y diez días hasta que podamos comenzar a interceptar la fuga en el pozo, después de la llegada de Development Driller III al lugar y después de que se haya conectado", explicó Allen.
No obstante, mientras se lleven a cabo estas tareas para reanudar los trabajos en el Golfo de México, se podrá comenzar a preparar la operación "static kill" (detención estática), con la que BP espera poder detener la fuga. Eso requerirá entre 3 y 5 días, de acuerdo con los cálculos aproximados de Allen.
BP, que operaba la plataforma que explotó el 20 de abril y después se hundió en el Golfo de México, anunció la semana pasada que se planteaba un nuevo método para sellar el pozo averiado, mediante la inyección de lodo pesado en la boca de "Macondo" desde la superficie marina.
La compañía ya había probado a inyectar una mezcla de cemento y lodo pesado para sellar el pozo, sin éxito, en mayo, y éste sería un procedimiento similar.
La diferencia es que ahora BP cuenta con una campana de contención sobre el pozo que por el momento lo mantiene cerrado y que permitiría a los equipos inyectar la mezcla a baja presión y baja velocidad, con mayores probabilidades de éxito.
Mientras los barcos regresan a la zona del vertido y reanudan su labor, BP ha tenido que aceptar una dura crítica del administrador del fondo de compensación de 20.000 millones de dólares creado por la petrolera por orden del Gobierno de EE.UU. para indemnizar a los afectados.
Kenneth Feinberg dijo hoy que la multinacional petrolera está retrasando el pago a los afectados.
"Me preocupa que BP pueda estar retrasando los reclamos. Sí, BP está demorando (el pago). Dudo que lo estén retrasando por dinero. No es eso. Simplemente creo que ellos no saben cómo responder a las preguntas" de los peticionarios, dijo en una reunión con pescaderos y otros empresarios en Alabama.
Los afectados por el vertido expresaron su frustración y su enfado por lo que consideran un proceso lento, complejo y falta de transparencia para recibir sus indemnizaciones.
Miles de empresarios de los estados costeros del Golfo de México han visto mermados sus ingresos por el derrame de crudo.