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La dispensación de los medicamentos de diagnóstico hospitalario en hospitales no supone prácticamente ningún ahorro

La dispensación de los medicamentos de diagnóstico hospitalario (DH) en hospitales no supone prácticamente ningún ahorro, según ha puesto de manifiesto el Observatorio del Medicamento de la Federación Empresarial de Farmacéuticos Españoles (FEFE), que ha calculado este mes la diferencia de gasto para el Sistema Nacional de Salud entre la dispensación de medicamentos de DH en hospitales y oficinas de farmacia.
En concreto, en términos económicos esta diferencia no llega al 9,30 por ciento, pero si se tiene en cuenta el 'copago en la sombra' que suponen los desplazamientos y pérdida de horas de trabajo de los pacientes, esta diferencia sería inexistente.
Asimismo, en el estudio presentado por FEFE se detallan los costes de uno y otro tipo de dispensación teniendo en cuenta que la aportación de los beneficiarios, extendida a la dispensación hospitalaria por el real decreto ley 16/2012, no pudo llegar a aplicarse y que ha sido abolida por la Ley de Presupuestos para 2016.
Esto implica, según ha informado la organización, que en caso de dispensarse estos medicamentos en oficinas de farmacia estarían sometidos al régimen de aportaciones que les corresponda, y tendrían un menor coste para el sistema.
DIFERENCIA "POCO SIGNIFICATIVA" DEL POSIBLE AHORRO
Otra consideración son los descuentos y deducciones que soportan las farmacias desde el Real Decreto Ley del año 2000 y los aparecidos en 2010 y 2011, que disminuyen el coste respecto a la dispensación hospitalaria, y la fijación de márgenes inferiores para los productos de precio superior a 143 euros precio venta el público.
"Todo este conjunto de aportaciones, deducciones y descuentos proporciona una diferencia poco significativa del posible ahorro de la dispensación en hospitales, con un factor socioeconómico de difícil medición, pero muy importante, que es el 'copago en la sombra'. Los desplazamientos y pérdidas de horas laborables de 774.000 pacientes", ha informado.
En términos globales, la vuelta a oficinas de farmacia de todos los medicamentos de dispensación hospitalaria cuyo seguimiento y control no se encuentra justificado por la AEMPS tendría un bajo coste: únicamente un aumento de un 0,4 por ciento de las recetas. En cambio, representaría un incremento de la facturación del 6 por ciento, y un considerable aumento de las escalas de deducción y descuentos para todas las farmacias.
Otra cuestión analizada en el Observatorio correspondiente al mes de abril ha sido el cambio de sistema retributivo en Alemania, que ha sido excepcionalmente favorable para las farmacias, muy al contrario del resto de los sistemas que se vienen analizando como los de Irlanda, Holanda y Francia.
El hecho de que se remunere al farmacéutico con 8,35 euros por receta y además 0,16 en horarios de urgencia, haría inviable que pudiera aplicarse en España, ya que si se pagasen a este precio los 886 millones de recetas que se dispensan en un año en el sistema público, solamente esta partida supondría más del 66 por ciento del gasto actual de medicamentos.