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La energía solar termoeléctrica podría generar 2,7 millones de empleos para 2030, según Greenpeace

La energía solar termoeléctrica podría generar 2,7 millones de empleos para 2030 y suministrar el 6% de la demanda de electricidad global para 2030 y alcanzar el 12% en 2050, según el estudio 'Energía Solar Termoeléctrica, Perspectiva Mundial 2016', realizado por Greenpeace, SolarPACES y la Asociación Europea de la Industria Solar Termoeléctrica (ESTELA, por sus siglas en inglés), y que ha sido presentado este jueves 4 de febrero en Ouarzazate (Marruecos), con motivo de la inauguración de la planta solar termoeléctrica Noor 1.
El estudio también refleja que la energía solar termoeléctrica podría reducir en más de 37 millones de toneladas las emisiones mundiales de CO2, una cantidad equivalente a cuatro años de emisiones de gases de efecto invernadero de China.
Para Emily Rochon de Greenpeace Internacional, "la energía termoeléctrica puede impulsar las economías locales, proporcionar un suministro de energía fiable y lo más importante, reducir las emisiones de CO2". "Cuando los líderes mundiales firmaron el Acuerdo de París en diciembre, reconocieron que el reloj climático no se detiene --ha continuado Rochon--. Tenemos que reducir drásticamente las emisiones de forma urgente. La energía solar termoeléctrica debe ser parte de ese proceso", ha concluido.
Tal y como recuerda Greenpeace, el volumen anual del mercado de generación solar termoeléctrica es de alrededor de 3.000 millones de dólares en 2015 y la capacidad instalada es de casi cinco gigavatios (GW), pero el sector termoeléctrico apunta a capacidades instaladas de dos dígitos en los próximos cinco años.
"Ahora es esencial que la Unión Europea, Estados Unidos, Australia y otras regiones actúen para eliminar las barreras que hoy impiden que los proyectos de energía solar termoeléctrica alcancen su máximo potencial y que pasa por que los responsables energéticos de los países del cinturón solar distingan entre 'valor' y 'precio' a la hora de incorporar nueva capacidad de generación", han señalado desde la organización ecologista.
Para verificar el potencial de esta tecnología, Greenpeace pone de ejemplo el proyecto marroquí Noor 1, que se ha inaugurado oficialmente este jueves. Este proyecto de 160 megavatios (MW) ha impulsado la economía local y reducirá las emisiones de Marruecos en 240.000 toneladas anuales, según estimaciones del Ministerio de Energía marroquí. Noor 1 comprende la primera fase del proyecto termoeléctrico Noor, que actualmente se halla en desarrollo de otras dos fases. Una vez completado, Noor se convertirá en la mayor planta de producción de energía solar en el mundo con 580 MW.
Según el secretario general de ESTELA, M. Bial, este proyecto "demuestra" que países como Marruecos pueden ser "líderes en energías renovables, marcando el camino a seguir por Europa". Para M. Bial, "el uso de la tecnología solar termoeléctrica traerá enormes beneficios no sólo para el sistema eléctrico de Marruecos y sus usuarios, sino para la economía de todo el país".